Gran Hermano: Tamara Paganini quebró en llanto al recordar ante sus compañeros la pérdida de sus bebés

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La participante dejó a todos llorando al compartir su historia más íntima durante una actividad del reality.

La casa de Gran Hermano Generación Dorada vivió una de sus jornadas más conmovedoras cuando Tamara Paganini decidió abrir su corazón y contar el momento más difícil de su vida. La consigna del día invitaba a los jugadores a compartir su mejor y peor experiencia personal, pero su testimonio dejó una huella profunda en todos.

Luego de que expusieran sus historias Emanuel Di Gioia, Daniela de Lucía y Manuel Ibero, llegó el turno de Tamara, quien comenzó a hablar visiblemente emocionada. “El mejor momento de mi vida… me van a tener que bancar. Después de 22 años buscando un bebé, con parejas o incluso estando sola, con mi novio falló una primera inseminación, así que hicimos una segunda y a los diez días me avisaron que había prendido y que capaz eran mellizos", contó entre lágrimas.

En ese mismo relato, recordó la felicidad que sintió en ese instante: "Creo que ese fue el momento más lindo de mi vida: cuando pude saltar de alegría con mi novio porque era el bebé más esperado de mi familia”. Sin embargo, esa alegría pronto se vio atravesada por complicaciones médicas que cambiaron el panorama. “Eran un varón y una nena. Era como que la vida se había resarcido de tanta mier… y me daba algo lindo, un final lindo. Vinieron complicaciones, me dijeron que el nene no iba a sobrevivir y que la nena sí”.

El momento del nacimiento tampoco estuvo exento de dolor. “Me encantaría decir que el día más feliz de mi vida fue cuando nacieron mis hijos, y estuve feliz porque Donatella parecía estar bien. No puedo decir que fue el día más feliz de mi vida porque a los 3 minutos ya tenía a Vitorio en brazos y se murió”, relató, conmoviendo a todos en la casa.

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Aun así, explicó que lo más duro llegaría días después. “Tampoco fue el peor momento. El peor momento de mi vida fue a los 10 días. Ella mejoraba y empeoraba hasta que un día me llamó la jefa del sector donde están las incubadoras, me dijo que llame a mi novio”. En ese contexto, recordó el difícil instante en el que tuvo que explicarle la situación a su pareja: “No me olvido más la cara de Sebastián cuando la miraba a ella y después a mí, sin entender. No caía y yo le tuve que decir ‘¿entendés? Donatella se va a morir’. Creo que me dolió más su no reacción a que se largara a llorar”.

El relato alcanzó su punto más desgarrador cuando describió la decisión que tuvieron que tomar. “Si la dejábamos en incubadora iba a poder vivir no sé cuánto tiempo y tuvimos que decidir cuándo desconectarla”. Y continuó: “Cuando la sacaron de la incubadora y me la pusieron en los brazos, sacándole los cables y el respirador, creo que fue el peor momento al sentir que dejaba de respirar, y que por más que yo la tuviese fuerte se me iba”.

También recordó el último contacto con su hija: “Le pusieron el conjunto que teníamos preparado para cuando saliera del hospital, me la volvieron a dar hasta que hubo que llevarla a la incubadora vacía para que ellos hicieran lo que tenían que hacer”.

Sobre el final, dejó una reflexión que impactó a todos: “Si me decían ‘no aguantó’ o ‘se murió’, bueno, pero tener que decidir que no viviese más por esos cables se sintió como que tenía que matarla”.

Tras su testimonio, Tamara no pudo continuar hablando y terminó contenida por varios de sus compañeros, quienes, profundamente conmovidos, también rompieron en llanto.

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