Gustavo Cerati cautivó con su música en un show histórico

Espectáculos

*En un recital de más de dos horas, el ex líder de Soda Stereo repasó parte de su carrera solista y, por supuesto, tocó varios temas del mítico trío.
*Además, se dio el lujo de tocar dos canciones con Luis Alberto Spinetta.
*minutouno.com estuvo allí y te cuenta todos los detalles de un show en el que no faltaron figuras de la farándula, músicos y políticos.

No son muchas las figuras del rock nacional capaces de convocar a 200 mil personas en plena Ciudad de Buenos Aires. Es por esto que el ex líder de Soda Stereo , Gustavo Cerati, es sin duda un elegido dentro del mundo de la música.

Ante el anuncio de su recital (con entrada libre), miles de personas se acercaron hasta Figueroa Alcorta y Pampa para disfrutar de música gratuita al aire libre. La mayoría adolescentes, pero también muchos jóvenes y adultos que añoran al trío que abrió el camino de un fanatismo masivo.

Apenas unos minutos después de las 21, tal como estaba pautado, Cerati salió a escena, al compás de los primeros acordes de una remixada versión de Artefacto.


 “Árboles y parlantes es todo lo que necesitamos”, dijo Cerati ante la ovación del público.     


Acompañado por Richard Coleman en guitarra y coros (líder de "7 Delfines" y quien colaboró en la composición de algunos clásicos de Soda como “Ecos”, “Azulado” y “Doble Vida”), Fernando Nalé en bajo, Leandro Fresco en teclados y Fernando Samalea en batería, la música no se hizo esperar.

 “Árboles y parlantes es todo lo que necesitamos”, dijo Cerati ante la ovación del público. Luego llegó Pulsar y una serie de temas de su último disco: “Ahí vamos” ( La excepción, Bomba de tiempo, Caravana, 1 entre 1000 y Adiós). También se coló Cabeza de medusa y sus sintetizadores interminables.

Claro que no todo se dio como estaba dispuesto originalmente. Tras refrescarse después de una serie canciones seguidas, el ex Soda se paró frente al micrófono y confesó: “este tema no estaba en la lista, pero alguien me dijo ¡cómo no vas a tocar Avenida Alcorta!”. Así comenzó a sonar el tema de 1993 (del disco "Amor Amarillo") inspirado en la misma calle que lo acompañaba en su velada musical.


A esa altura las miles de personas ya habían pedido por el regreso de Soda en varias oportunidades.    

 


Luego vino Karaoke y el coro del público acompañando sus acordes. A esa altura las miles de personas ya habían pedido por el regreso de Soda en varias oportunidades. Para ellos fue dedicado Juegos de seducción y una versión sintetizada de Nuestra Fe (del disco “Dynamo”), para intentar “recuperarlas del olvido”. Minutos después Cerati empuñó su guitarra acústica y largó Me quedó aquí.



La sorpresa: la armonía eterna de Luis Alberto Spinetta



Pero eso no era todo en una noche abierta y llena de estrellas. Una “sorpresa” se hizo presente. “Por este escenario va a pasar una cosa muy grande ”, anunció Cerati. “Siento una admiración y una pasión por este artista que es grande, muy grande”. pronunció y abrió sus brazos para recibir  nada menos que a Luis Alberto Spinetta.


Con una remera desteñida y unos pantalones rosados muy originales el creador de Muchacha (ojos de papel), subió al escenario junto a su guitarra eléctrica, y dijo: “Es un gran honor estar aquí y esta banda es impresionante”.    


Con una remera desteñida y unos pantalones rosados muy originales, el creador de Muchacha (ojos de papel), subió al escenario junto a su guitarra eléctrica, y dijo: “es un gran honor estar aquí y esta banda es impresionante”.

Así comenzó a sonar  Té para tres (la legendaria canción de Soda Stereo). Esta vez, en una versión con batería y solos de viola para ambos. 

Es claro que la admiración los llevó a tocar Bajan (del célebre disco del flaco “Artaud”, en épocas de plena disolución de Pescado Rabioso). Acto seguido un abrazo afectuoso y la ovación evidente hacia un músico legendario. Todos lo saben: fue un momento único del espectáculo. Toda una sorpresa.

Cosas imposibles y Lago en el cielo cerraron la primera parte del show, antes de los bises.


 


Fuera luces: un clímax no esperado



Pero fue apenas un ratito de espera hasta que, con la luz apagada, el teclado comenzó con Crimen, ante la algarabía generalizada. Empezó a cantar Cerati y las luces no volvían.


Se creó una atmósfera improvisada en la que la gente sacó sus celulares y (para los más viejos quizás) los encendedores iluminando todo el lugar. El recital, sin quererlo, tomó un color distinto.


No era parte de una estética buscada, hubo un desperfecto técnico que obligó a tocar el tema entero a oscuras. Pero, lejos de ser un problema, creó una atmósfera improvisada en la que la gente sacó sus celulares y (para los más viejos quizás) los encendedores iluminando todo el lugar. El recital, sin quererlo, tomó un color distinto.
 
Ya cerca de las 22:45, Paseo inmoral, Prófugos (para dejar satisfechos a los miles que vinieron, como siempre ocurre, a pedir por la vuelta de Soda Stereo), Puente y Jugo de Luna fueron los elegidos para el cierre de un show en el que Cerati, en más de dos horas, repasó su carrera solista y pudo regalar viejos temas de su ex trío.

Dejá tu comentario