Juli Martorell pisa fuerte con "Alkimia", su álbum debut

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La joven artista argentina que abrió los shows de Nicki Nicole y Manuel Turizo presenta un disco donde se mezclan pop, soul y baladas con una sensibilidad única.

Juli Martorell, quien fue elegida para abrir los nueve conciertos de Nicki Nicole en el Movistar Arena y también realizó el opening del show de Manuel Turizo, acaba de lanzar su primer álbum de estudio, “Alkimia”. En este trabajo, la artista combina la sensibilidad del pop, la fuerza de la balada y la calidez del soul, dando forma a un sonido auténtico y emocional.

“Alkimia” es, según Martorell, el proyecto más íntimo de su carrera. En cada canción, abre su alma y convierte sus emociones en letras y melodías profundamente personales. “Todos podemos ser alquimistas de nuestra propia vida, abrazando la vulnerabilidad y transformando el plomo en oro”, explica la artista sobre el concepto que da nombre al disco.

El álbum fue dirigido por Ignacio De Tomasso y producido por Renzo Luca, y se sostiene en un sonido real y cálido, construido con guitarras, piano y cuerdas, junto a una interpretación vocal sin efectos ni artificios. Influenciada por Shakira, Julieta Venegas, Ariana Grande y SZA, Martorell crea un universo sonoro donde conviven el pop, el soul y las baladas, con una identidad tan cuidada como personal.

A lo largo de sus ocho canciones —Por Ti, Guerra del Amor, Demasiado, Hasta la Luna (focus track), Mi Mejor Versión, 21, Mil Poemas y Todos Merecemos Amor—, el disco propone un recorrido emocional y acompaña al oyente en un proceso de introspección que va desde la vulnerabilidad hasta la transformación.

Embed - Juli Martorell - Todos Merecemos Amor (Visualizer Oficial)

El universo visual de Alkimia también tiene un papel central. Bajo la dirección de Julia Tolosa, con producción ejecutiva de Jimena González y dirección de arte de Valentina Quintela, las imágenes fueron concebidas como un “laboratorio mágico donde ciencia y emoción conviven”. Los visualizers se filmaron en un hospital abandonado transformado en un espacio lleno de flores, tubos de ensayo y cartas de amor, mientras que el vestuario diseñado por Florencia Fontan reinterpreta los trajes científicos con un toque glamuroso.

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