La vida de un militante del arte

Espectáculos

Luis Alberto Spinetta reinventó y multiplicó su obra en diversas agrupaciones, pero siempre con su esencia intacta.

Flaco, finísimo, como si fuera una escopeta pero que disparaba palabras y notas musicales, así era Luis Alberto Spinetta, guitarrista, cantante y a veces pintor, pero siempre miltante del arte. El músico murió este miércoles en su casa de Villa Urquiza a los 62 años, debido al cáncer de pulmón que padecía desde julio de 2011.

Nacido y criado en Belgrano, Spinetta dio sus primeros pasos en el escenario cuando tenía 17 años y se lanzó al mundo del rock junto a tres de sus compañeros del Instituto San Román: el bajista Emilio del Güercio, el guitarrista Edelmiro Molinari y Rodolfo García en batería. A esa aventura la llamaron Almendra y con ella debutaron en 1968 con el simple que tenía de un lado "Tema de Pototo" y del otro, "El mundo entre las manos".

En 1969 se editó la placa LP de Almendra que tenía canciones como "Ana no duerme", "Plegaria para un niño dormido" y "Muchacha (ojos de papel)", que los igualó con otros pesos pesados del rock, como Los Gatos y Manal. Un año más tarde se disolvió el cuarteto y Spinetta mostró por primera vez lo que sería una constante en su carrera: la mutación de una formación a otra.

Así fue que lanzó "La búsqueda de la estrella" y "Spinettalandia y sus amigos" en solitario para después formar Pescado Rabioso junto a David Lebón en el bajo, Black Amaya en batería y el tecladista Carlos Cutaia. Los discos "Desatormentándonos" y "Pescado Rabioso 2" brillaron con canciones como "Blues de Cris" y "Credulidad".

En 1973 y bajo el nombre de Pescado, Spinetta lanzó el mítico "Artaud", dedicado al poeta que tanto admiró y que contenía temas como "Todas las hojas son del viento", "Bajan", "Superchería" y Cantata de puentes amarillos". Ese mismo año se le unieron Carlos Alberto Machi Rufino en bajo y Héctor "Pomo" Lorenzo en batería para formar el trío Invisible.

Ahí se produjo una profundización de la sensible prosa de Spinetta, rica en melodías y vericuetos, como las canciones "El anillo del Capitán Beto" o "Durazno sangrante". Pero además aparecieron colaboraciones que trascendían el rock, como su tema con el tanguero Rodolfo Mederos al bandoneón.


 


Banda Spinetta, de 1977, fue una forma solapada de hacer su aparición en solitario con "A 18 minutos del sol". En 1979 grabó en los Estados Unidos la placa en inglés "Only love can sustain", y el mismo año regresó Almendra.


 


Para 1980, el "Flaco" estaba en otra misión: convocó a los ya fallecidos Beto Satragni (bajo) y Diego Rapoport (teclados), y a "Pomo" Lorenzo (batería) y Juan del Barrio (teclados) para su ensamble de jazz - rock con el que compuso "Alma de diamante", "Los niños que escriben en el cielo", "Bajo Belgrano" y "Madre en años luz" y "Maribel se durmió".

En 1982, Spinetta editó el vinilo "Kamikaze" donde estaban los temas "Y tu amor es una vieja medalla", "Ella también" y "Barro tal vez", y un año más tarde se despachó con "Mondo di cromo", con "Yo quiero ver un tren", "Será que la canción llegó hasta el sol" y "No te alejes tanto de mí".

También por esos años se produjeron otros duetos con nombres grandes del rock nacional, como en el caso del tema "Rezo por vos", que produjo con Charly García. El plan original era que los dos íconos de la música local hicieran un álbum entero, pero sólo se completó un corte, que quedó por siempre flotando en el éter como parte del disco electrónico "Privé".

Tras la trunca conlaboración con García, Spinetta se unió al rosarino Fito páez en "La la la", donde el único tema compuesto a cuatro manos fue "Hay otra canción". En 1988 se embarcó en el disco conceptual "Téster de violencia", con temas como "La bengala perdida", "Siempre en la pared", "Al ver verás", "El marca piel", "El mono tremendo" y "Organismo en el aire".

El público de Spinetta se acostumbró rápidamente a la falta de aliento por la rapidez con que el guitarrista pasaba de un proyecto a otro. En 1989 editó "Don Lucero" con su "Fina ropa blanca" y la nueva década lo encontró con su primer registro en vivo, en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, un álbum conocido como "Exactas".

Para 1991, el "Flaco" tenía en la calle "Pelusón of Milk" y "Seguir viviendo sin tu amor", un tema que no por ser pop de alta rotación en las radios lo despojó de su prosa lírica. También se animó a componer la banda de sonido de la película "Fuego Gris", de Pablo César.


 


Después de muchos años de melodías dulces y palabras suaves, Spinetta retomó su fervor rockero con Los Socios del Desierto, un trío que completaron Daniel "Tuerto" Wirzt (batería) y el bajista Marcelo Torres.


 


Por si alguien pensaba que Spinetta se quedaría en el siglo XX, el músico editó en 2000 con "Silver sorgo", el naturalista "Para los árboles" de 2003, el EP "Camalotus" y otros dos álbumes: "Pan" y "Un mañana". Su último show multitudinario fue el 4 de diciembre de 2009, cuando recibió a sus fanáticos en la cancha de Vélez, donde repasó 50 canciones de sus Bandas Eternas.


 


A partir de ese momento, el músico se limitó a dar pequeños conciertos con aire íntimo. Un año después, para la edición del libro - CD y DVD que documentó aquel show, Spinetta escribió que haber encarado ese trabajo "involucra una infinita responsabilidad".

"Responsabilidad. Palabra soberana, palabra en la potencia de bancar la reunión de varios de los músicos más talentosos y diversos en una sola alma y en una simple premisa: Sonar Bien", expresó Spinetta.

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