La batalla judicial oculta tras el telón de "Cuestión de Peso"

Espectáculos

El primer ganador del reality denunció que lo abandonaron. Desesperado, le inició una demanda a Endemol y a Cormillot. habló con la producción del programa.

Maximiliano Oliva, el primer ganador de Cuestión de Peso, atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida. Cuando debería estar disfrutando de los buenos resultados que el reality le dejó, el joven de 21 años lucha nuevamente por su salud.

Según contó Maximiliano a la revista Paparazzi, desde la Clínica del doctor Alberto Cormillot le cerraron las puertas y lo dejaron sin asistencia médica. “Me cambiaban de habitación cada dos días, a propósito, para que me fuera. La médica me decía que debía bajar un kilo por día, por norma, porque si no iban a echarme. Y lo hicieron. ¡Si pagaba los 24.000 pesos que cuesta la internación, me dejaban ahí, aunque subiera un kilo por día!”, explicó el ex participante sobre su internación a principios de este año.

Gracias a la ayuda de su madre, Maximiliano entró en el programa en 2007. En aquel momento pesaba 215 kilos. Pero gracias al furor del reality y la ayuda del equipo médico, el joven pudo llegar a los 110 kilos.

Con su enfermedad ya controlada, Maximiliano se dispuso a vivir una vida normal. Pero la recaída llegó al año siguiente y buscó ayuda en la Clínica de Cormillot, quien le había garantizado un tratamiento de por vida. Sin embargo, él asegura que lo hicieron a un lado.

“Ante la falta de respuestas, le inicié una demanda a Endemol y la clínica de Cormillot por daños y perjuicios, lucro cesante y abandono de persona. Si estoy cinco minutos parado, me duelen las rodillas; si camino dos cuadras, me quedo sin aire. Solo, no puedo adelgazar”, confesó.

La otra campana. Desde Endemol –quien produce actualmente un nuevo ciclo del reality con la conducción de Cormillot y Claribel Medina- aseguraron que “Oliva recibió el premio que le prometió el programa”.

“Endemol cumplió en el pago del premio y le dejó las puerta abiertas a Oliva”, dijo una fuente de la productora a minutouno.com.

Mientras tanto, Maximiliano sigue luchando por su enfermedad: “No me deja en paz. Todos los días me miro al espejo y sé que cada vez estoy peor. No me gusta lo que soy. Paso todo el día acá, con mi hija, cuidándola como puedo, encerrado en esto. Y se te pasa todo por la cabeza… Me siento abandonado y defraudado. Y ya está. Llega un momento que uno se resigna”.

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