"Nadie lo invitó": Gustavo Yankelevich habló de la presencia de Darío Giordano en el homenaje a Romina Yan

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El productor aclaró las dudas tras las confesiones de maltrato de su nieto y explicó por qué el viudo de la actriz asistió a "ViveRo".

Las recientes declaraciones de Valentín Yankelevich sobre los episodios de violencia física y psicológica que sufrió durante su infancia a manos de su padre, Darío Giordano, desataron un fuerte impacto mediático. Ante el revuelo provocado por las revelaciones, resurgió en las redes sociales la presencia de Giordano en ViveRo.

El multitudinario homenaje que se le rindió a Romina Yan en el Teatro Gran Rex en 2018 contó con la presencia del hombre que luego convirtió la vida de sus hijos en un infierno, lo que llevó a Gustavo Yankelevich, abuelo de las víctimas, a romper el silencio y aclarar públicamente cómo se dio esa situación.

En diálogo con el periodista Rodrigo Lussich, el reconocido productor fue categórico al responder las preguntas del público y los medios sobre la asistencia de su exyerno al evento organizado por la familia.

Las razones detrás de su aparición mediática

Frente a la estupefacción de muchos seguidores sobre por qué Giordano estuvo en la gala de recordación de la actriz, Yankelevich fue tajante: "Leí que algunos preguntan para qué lo invitamos. Nadie lo invitó. Azul, mi nieta, iba a cantar esa noche en el escenario junto con sus hermanos. Darío, en lugar de mandarla con otra persona, la llevó en persona y la esperó".

El productor detalló que fue durante ese lapso de espera en las instalaciones del teatro que el viudo aprovechó la oportunidad para hablar con la prensa: "Aprovechó la ocasión, la esperó y después dio la nota. Habló con los medios como si los chicos hubieran estado felices viviendo con él. Lo veo en esa nota y no lo puedo creer", expresó con asombro e indignación.

Una custodia confirmada mucho tiempo antes

Durante el intercambio de declaraciones, Gustavo remarcó la falsedad de la imagen de unidad familiar que dio Giordano ante las cámaras en aquel momento. La realidad en el fuero privado era completamente distinta a la narrativa que el viudo ofreció al periodismo.

"Hacía ya tres años que los chicos vivían conmigo", puntualizó Yankelevich, dejando en claro que para el momento del tributo en el Gran Rex la Justicia ya le había otorgado la tenencia definitiva de sus nietos Franco y Valentín tras constatarse la situación de violencia que atravesaban en la casa paterna. Con esta aclaración, el experimentado productor televisivo desmintió la aparente armonía que el viudo intentó transmitir públicamente hace seis años.

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