Quién es Joaquín Ferreira, el actor que se pone en la piel de Luis Vadalá en la serie de Moria Casán
Tiene 40 años, comenzó a actuar de casualidad en México y luego decidió volver a la Argentina para buscar nuevas oportunidades.
Joaquín Ferreira tiene 40 años y atraviesa un gran momento profesional gracias a su interpretación de Luis Vadalá en Moria. Sin embargo, su camino hasta llegar al personaje estuvo lejos de ser convencional. Antes de convertirse en actor probó distintas carreras, se dedicó al arte y hasta tuvo un restaurante de sushi, hasta que un viaje a México terminó cambiando el rumbo de su vida.
Ferreira estudió diseño gráfico, arquitectura, publicidad y bellas artes, aunque no terminó ninguna de esas carreras. Durante un tiempo también se dedicó a la pintura, realizó exposiciones y logró vender algunas de sus obras. La actuación, en cambio, no aparecía entre sus planes.
A los 25 años decidió dejar Buenos Aires para instalarse en México en un momento en el que todavía intentaba descubrir qué quería hacer con su futuro. “Me fui a México a encontrarme. Tenía 25 años y estaba bastante perdido. No sabía qué hacer, qué quería, qué me gustaba”, recordó.
Fue en Playa del Carmen donde apareció inesperadamente la posibilidad de ponerse frente a una cámara. Una mujer se acercó para preguntarle si era actor porque buscaban personas para participar de una publicidad que se filmaría en República Dominicana. Ferreira hizo el casting, quedó seleccionado y viajó durante una semana para realizar el trabajo.
Aquella experiencia terminó despertando una vocación que hasta entonces desconocía. Después de participar en otras publicidades comenzó a estudiar actuación en Casa Azul y más tarde ingresó a TV Azteca, donde firmó un contrato por cuatro años. Allí se formaba durante once horas diarias, de lunes a sábado, y tenía clases de diferentes disciplinas, entre ellas combate escénico.
Sin embargo, después de un año y medio decidió abandonar la institución porque quería comenzar a trabajar profesionalmente. “Sentía que ya estaba para actuar y veía que mis compañeros mexicanos iban a hacer castings y quedaban”, explicó sobre la decisión que terminó abriendo una nueva etapa en su carrera.
Poco después consiguió uno de los trabajos que marcaría un antes y un después en su trayectoria: Club de Cuervos. La producción tuvo cuatro temporadas y su personaje alcanzó tal repercusión que posteriormente protagonizó El Potro, un spin-off centrado en él. A partir de ese momento siguieron otros proyectos en República Dominicana y Miami.
A pesar del crecimiento que había conseguido fuera del país, Ferreira mantenía un deseo pendiente: trabajar en la Argentina. Esa necesidad se hizo todavía más fuerte durante la pandemia, después de pasar seis meses en Miami alejado de sus afectos y atravesar una separación.
Fue entonces cuando comenzó a preguntarse qué quería realmente para su vida y encontró una respuesta. “Volver a la Argentina, con mi familia y con mis amigos. Y quiero hacer cine en la Argentina”, recordó sobre aquel momento que lo impulsó a regresar.
El regreso de Joaquín Ferreira a la Argentina
Volver significó aceptar un cambio importante en su carrera. Después de protagonizar producciones en México y Miami, donde contaba con importantes comodidades durante las grabaciones, en Buenos Aires comenzó nuevamente desde lugares mucho más pequeños.
Uno de sus primeros trabajos fue una breve participación como carnicero en Más respeto que soy tu madre. Lejos de vivirlo como un retroceso, Ferreira estaba conforme porque finalmente había logrado acercarse al objetivo de trabajar en su país.
Luego participó de Franklin, historia de un billete y de una serie dirigida por Jazmín Stuart que finalmente no llegó a estrenarse. Más adelante apareció La hija del fuego, ficción que protagonizó junto a la China Suárez, a quien definió como “Una divina, muy buena compañera y profesional”.
Su carrera, de todos modos, continuó desarrollándose también fuera de la Argentina. Pasó tres meses en España protagonizando Un macho para papá y tiene previsto regresar a Madrid el 9 de septiembre para el estreno de Marfil. Además, filmará Apego y forma parte de la segunda temporada de Coppola, donde interpreta a Poli Armentano.
El desafío de convertirse en Luis Vadalá
En medio de ese recorrido llegó la oportunidad de interpretar a Luis Vadalá, una de las parejas más recordadas de Moria Casán. Ferreira realizó el casting mientras se encontraba en Colombia trabajando en Docs y poco después recibió la confirmación de que había sido elegido para el personaje.
Aunque era chico durante los años de mayor exposición mediática de Vadalá, recordaba haberlo visto en televisión. Para prepararse comenzó a buscar videos y a conversar con personas que lo habían conocido personalmente.
La primera lectura del guion le presentó un desafío porque sintió que el personaje aparecía demasiado asociado a la maldad. “Tenía que justificarlo, darle un poco de sensibilidad”, explicó sobre el trabajo que realizó para encontrar otros matices.
En ese proceso conoció historias sobre las aspiraciones comerciales de Vadalá y su intención de iniciar distintos emprendimientos. Esa información le permitió construir una explicación para parte del resentimiento que mostraba su personaje y entender también cómo podía haberlo afectado permanecer a la sombra de una figura con la personalidad y popularidad de Moria.
Ferreira finalmente conoció personalmente a la diva durante el estreno. Allí recibió las felicitaciones de Moria Casán por su interpretación y también volvió a encontrarse con Sofía Gala, con quien anteriormente había trabajado en Franklin, historia de un billete.
Su vida sentimental y los proyectos fuera de la actuación
Más allá de su presente laboral, Ferreira también atraviesa novedades en el plano personal. El actor reveló que está comenzando una relación con una mujer que no es argentina y tampoco pertenece al mundo del espectáculo. Además, reconoció uno de sus grandes deseos personales: “Desde muy chiquito quiero ser padre”.
Su costado artístico tampoco termina en la actuación. Durante años continuó pintando, aunque desde hace aproximadamente un año dejó esa actividad para concentrar su energía creativa en la escritura. Actualmente trabaja en un libro de poesía luego de recibir una propuesta de una editorial de Barcelona y comenzó la preproducción de su primera película en España.
Así, después de iniciar su carrera casi accidentalmente en México y construir buena parte de su trayectoria lejos de Buenos Aires, Joaquín Ferreira continúa buscando consolidar aquel objetivo que lo hizo regresar: encontrar cada vez más oportunidades para trabajar en la Argentina. Ahora, su nombre volvió a ganar protagonismo gracias a su interpretación de Luis Vadalá en Moria, disponible en Netflix.
Temas
Las Más Leídas







Dejá tu comentario