"Resident Evil: Noche Cero" llega a los cines: una reinvención que entiende al videojuego
Zach Cregger lleva la saga nuevamente a Raccoon City con Austin Abrams como protagonista. Gore, humor y una película que por momentos realmente parece un videojuego.
"Resident Evil: Noche Cero" llega a los cines: una reinvención que entiende al videojuego

"Resident Evil: Noche Cero", que se estrena este jueves 17 de septiembre en los cines argentinos, está dirigida por Zach Cregger, responsable de "Barbarian" y "Weapons", y tiene como protagonista a Austin Abrams. Son poco más de 90 minutos de una noche que empieza mal y solamente puede empeorar.
Bryan trabaja como mensajero médico y recibe el encargo de realizar una entrega en Raccoon City. No es Leon Kennedy, Jill Valentine ni uno de esos personajes capaces de entrar a una habitación infestada de criaturas como si fuera parte de la rutina. Es un tipo común, bastante superado por lo que ocurre a su alrededor, que intenta llegar vivo al siguiente lugar.
Cregger lo hace correr, sufrir, equivocarse y sobrevivir como puede. La película prácticamente no le da descanso y tampoco parece demasiado interesada en hacerlo parecer un héroe.
Para quienes vienen de los videojuegos, además, hay mucho para reconocer. Noche Cero no adapta la historia de ninguno de ellos, pero sí utiliza su lenguaje.
Hay momentos donde la cámara se coloca detrás de Bryan y acompaña sus movimientos como si nosotros tuviéramos el control. Entra a lugares sin saber qué hay del otro lado, encuentra recursos, consigue armas y debe seguir avanzando con lo poco que tiene.
Cregger contó que esos planos fueron pensados específicamente para reproducir la experiencia visual de jugar. Abrams y el operador de cámara incluso tuvieron que coordinar hacia dónde miraba el personaje para que la cámara reaccionara después.
No hace falta reconocer cada referencia para disfrutarla, pero haber jugado Resident Evil agrega otra capa. Los guiños están por todos lados y haber jugado permite reconocer muchos de ellos.
Una noche bastante larga en Raccoon City
También está clarísimo que estamos viendo una película del director de "Barbarian" y "Weapons".
Hay espacios desolados, personajes metiéndose donde probablemente no deberían y esa capacidad que tiene Cregger para pasar de una situación incómoda a otra directamente desagradable. Todo ocurre durante una misma noche y el ritmo rara vez afloja.
Y hay sangre, mucha. El gore y la violencia no están escondidos y algunas criaturas aprovechan muy bien tanto los efectos como el diseño visual. Pero Cregger tampoco abandona el humor de sus películas anteriores. En medio de una situación completamente desesperante puede aparecer un remate absurdo y, por suerte, casi nunca rompe lo que venía construyendo.
Austin Abrams es fundamental para que eso funcione. Bryan puede dar miedo, lástima y gracia con pocos minutos de diferencia sin convertirse en una caricatura.
La película también recupera algo que Resident Evil siempre manejó muy bien: el miedo a avanzar. Una puerta, un pasillo o una habitación vacía pueden ser suficientes para saber que probablemente algo horrible está esperando unos metros más adelante.
Noche Cero fue una de las gratas sorpresas que me dejó el cine de terror este año. Me encontré con mucho del Cregger que me había gustado en Barbarian y Weapons, pero también con una película que entiende por qué jugar Resident Evil puede generar tanta tensión.
"Resident Evil: Noche Cero" ya se encuentra disponible exclusivamente en cines.
Las Más Leídas







Dejá tu comentario