El testimonio de Silvina Luna en 2014: "El medio es exigente" con la imagen
La modelo murió tras llevar varias semanas internada en terapia intensiva por los efectos colaterales de una intervención estética que le hizo Aníbal Lotocki en 2011.
Silvina Luna murió luego de llevar varias semanas internada en terapia intensiva a raíz de las complicaciones de una intervención estética que se hizo en 2011 con el cirujano Aníbal Lotocki. Ya en 2014 la modelo aseguró en el programa de Susana Giménez que "el medio es exigente" con el aspecto de las mujeres y que existían más casos como el de ella de jóvenes que tenían problemas renales o de calcio en sangre porque se habían "inyectado sustancia de relleno".
"Llevo una vida súper sana. Tengo una alimentación naturista, soy deportista. Desde que me operé a esta altura de mi vida como que cambió bastante mi estilo de vida, por suerte. También cambió mi cabeza. Trabajaba por ahí exponiendo más el cuerpo con más campañas publicitarias de ropa interior. El medio tiene cierta exigencia, por no hablar de que hay productores que te dicen 'che, nena, ¿por qué no te operás la nariz?' o 'estás gordita, tendrías que bajar (de peso), ¿por qué no te hacés una lipo?'. Uno tiene que hablar de estas cosas, el medio es muy exigente y uno tiene que estar bien del bocho y bien plantada y segura para no caer en eso", relató Luna en base a la experiencia de "una compañera".
En una serie de videos que se volvieron virales esta semana Luna dio cuenta no sólo de que los problemas que aumentaron a través de los años, desde las consultas a Aníbal Lotocki en 2012 por dolores fuertes en el muslo o la cola hasta la presencia de una hipercalcemia que le produjo una falla renal, sino también sobre los riesgos de someterse a una intervención sin hacer una investigación previa.
"No se puede sacar, queda ahí. No hay que ponerse nada que sea para siempre", explicó la modelo sobre el metacrilato, que fue la sustancia que Aníbal Lotocki le inyectó en los glúteos en grandes cantidades.
"La mayoría de las chicas, creo, cuando llegan a la consulta con el cirujano me pasó que una ya está como decidida, entonces por ahí no pregunta tanto. Hay que preguntar, hay que consultar, hay que ver a dos o tres médicos que te digan 'esto sí, esto no se puede, esto no está permitido'. Eso es lo que uno primero pregunta, si hay algún tipo de riesgo. Te dicen que 'no, no corres ningún tipo de riesgo'. Obviamente uno no se va a exponer a eso si sabés que corrés un mínimo de que tu salud se ponga en juego", señaló.
"Yo hace más o menos tres o cuatro años atrás, como cualquier chica, quería un cambio. Por querer abarcar todo, por querer mejorar algo, decidí ir a ver un médico. Confié en la palabra de un profesional. Era algo chiquito, parecía algo fácil, que no iba a tener ningún tipo de riesgo. Eso fue en el 2011. En el 2010 me hice estudios en la clínica Favaloro y tenía mi salud impecable. Tenía el calcio perfecto y mis riñones sin piedritas ni nada. Ningún problema ni enfermedad hereditaria, como se anda diciendo por ahí", aseguró Luna.
"En el 2011 me opero y en el 2013 me hago estudios de rutina y me sale una hipercalcemia, que es un exceso de calcio en sangre. Eso hacía que yo tuviese una leve insuficiencia renal", relató en el living de Susana Giménez.
"Me empiezan a investigar (sic) y me entero que en el Hospital Italiano había cuatro casos de chicas que se habían inyectado sustancia de relleno con lo mismo, con problemas en los riñones, hipercalcemia y algunas con problemas mayores. Una chica estaba en diálisis", recordó. En ese centro médico la modelo comenzó "un tratamiento para bajar ese calcio", pero al día de la fecha los problemas renales no hicieron más que aumentar.
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