Una famosa periodista alquiló un vientre para ser mamá otra vez

Espectáculos

Durante varios años luchó para volver a concebir. La historia de una mujer que agotó todas las posibilidades.

A Marisa Brel la declararon infértil luego de perder su primer embarazo, que fue ectópico y tras varios tratamientos le diagnosticaron trombofilia. Sin embargo su lucha siguió y hace 9 años tuvo a Paloma por fecundación in vitro. Pero sus ganas por volver a convertirse en mamá fueron más allá de todo y después de 12  tratamientos médicos y dadas las dificultades para adoptar, Marisa tomó la decisión de alquiler de vientre.


 


El bebé de la periodista nacerá en octubre, gestado por espermas de su marido Carlos Evaristo, óvulos de ella, y en el vientre de Joy, una joven norteamericana de 35 años. "Después de tener a Paloma en mis brazos, conocer a Joy fue lo más fuerte que me pasó en la vida", relató Marisa a la revista Gente.


 


A los 26 años, Brel era una joven periodista de espectáculos que contrajo matrimonio con el prestigioso productor teatral con el deseo de formar una familia. “Al año y medio quedé embarazada, pero seis semanas después me explotó una de las trompas de falopio. Tuve un embarazo ectópico y me diagnosticaron infertilidad”, contó Marisa. A los años intentó con varios tratamientos médicos hasta que por fin nació Paloma, su hija por fecundación in vitro.  Agotada física y psíquicamente, pero feliz por tener a su hija en brazos la peridiosta decidió descansar por algunos años para reponer energías y luego continuar la lucha.


 


En el 2008 volvió a iniciar el tratamiento. Entre inyecciones diarias, remedios, métodos súper invasivos y estudios escribió su libro " Voy a ser madre a pesar de todo", un éxito rotundo que lleva 8 ediciones.


 


“Mi marido no quería que pasara por otro tratamiento y verme sufrir. Después decidimos adoptar. Pero en el Juzgado de San Isidro nos dijeron que la espera era de 10 años. Intentamos adoptar en Haití, pero se complicó. Llorando, pensé: ¡Voy a alquilar un vientre!", relató.

Allí se cruzó en su camino el doctor Fernando Akerman, un argentino radicado en Miami, y llegó la gran noticia: Joy, una norteamericana de 35 años que tiene dos hijos pequeños le alquilaría su vientre. “Se ofreció porque dos años antes una amiga de ella no podía tener hijos, Joy le ofreció su vientre pero su amiga al final pudo y ella se quedó con ganas de ayudar. Y no lo hace por una fortuna, cobra 20 mil dólares”.

Tras un primer intento en donde ningún embrión prendió, Brel le pidió a los médicos una última chance. Y así fue. "El sábado 28 de enero, sonó el teléfono: ‘¡Dio positivo!’, nos dijo Akerman. ¡Me tiré a la pileta en pijama! A la semana me anunciaron que eran mellizos, pero perdí uno”, contó emocionada.


“La mamá sustituta quedó embarazada!! Así que… voy a ser mamá por segunda vez! Carlos, Matías, Paloma y yo estamos muy felices y emocionados!”, así daba a conocer mediante twitter la noticia a sus miles de seguidores.


 


“No me afecta que mi hijo crezca en la panza de otra mujer. Sé que muchos me juzgarán pero no me importa. Es un acto de amor. Le miré la panza a Joy y le dije a mi bebé: ‘Acá está tu mamá, con tu otra mamá’. Y Joy dijo: ‘No, no… Soy sólo una buena amiga’. ¡Qué claridad!”, dijo Marisa.


 


Marisa es una luchadora y seguirá adelante hasta tanto en nuestro país salga la "Ley de Vientre Subrogado" y no duda en poner una agencia para ayudar a mujeres que como ellas están desesperadas por ser mamás.

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