La NASA explica la anomalía gravitatoria detectada en el Atlántico
La irregularidad ocurrió entre 2006 y 2008, aunque su mayor pico de intensidad fue en enero de 2007. Se estima que afectó a una zona de aproximadamente 7.000 kilómetros.
La NASA explicó la anomalía ocurrida entre 2006 y 2008 en el Atlántico oriental.
En 2007, la NASA registró un fenómeno en el Atlántico oriental: una anomalía en la gravedad de la Tierra sin explicación aparente. El análisis de los datos de los satélites GRACE, activos entre 2002 y 2017, muestra que entre 2006 y 2008 se produjo un patrón de fortalecimiento y debilitamiento del campo gravitatorio que alcanzó su punto máximo en enero de 2007.
Se estima que esta irregularidad se extendió por unos 7.000 kilómetros. Por otro lado, los satélites, al medir cambios mínimos en la distancia entre ellos, permitieron detectar movimientos de masa en la superficie y en capas profundas del planeta.
¿Qué es la mancha azul en el océano Índico?
La mancha azul en el océano Índico es una zona donde se detectó una alteración del campo gravitatorio de la Tierra que no coincidía con fenómenos superficiales como deshielo, cambios en el nivel del mar o variaciones de agua subterránea.
Los estudios indican que su origen no está en la superficie, sino en movimientos internos del manto terrestre, que provocaron la señal registrada por los satélites.
Una anomalía gravitatoria en el Atlántico
La explicación apunta a la bridgmanita, el mineral más común del manto, que bajo alta presión y temperatura puede cambiar de su estructura perovskita a post-perovskita. Este cambio modifica su densidad y redistribuye la masa, provocando alteraciones en la gravedad que los satélites pueden detectar.
El evento coincidió con un “jerk” geomagnético en la misma zona, una variación rápida del campo magnético, lo que sugiere un origen común cerca de la frontera entre el manto y el núcleo externo líquido.
La investigación, publicada en Geophysical Research Letters, plantea dudas sobre con qué frecuencia ocurren estos movimientos internos y apunta que la anomalía coincide con la ubicación de un “blob”, una estructura profunda del núcleo, lo que podría indicar una conexión entre ambos fenómenos.
Temas
Las Más Leídas







Dejá tu comentario