Revelaciones IA: así es como se vería la cancha de Rosario Central si estuviera techada

Lifestyle

El mítico Estadio Gigante de Arroyito, ubicado a la vera del río Paraná, podría dar un salto histórico si alguna vez se concreta un proyecto para techarlo por completo.

En plena era de modernización de los grandes recintos deportivos, la Inteligencia Artificial imaginó cómo se vería la casa “Canalla” con una cubierta de última generación, transformándolo no solo en un estadio más confortable, sino también en un centro de eventos de escala internacional.

Así es como sería la cancha de Rosario Central techada

image

Según proyecciones realizadas con IA —como las que podría generar Google a través de su modelo Gemini— el proyecto ideal contemplaría una cubierta ligera y autoportante que no afecte la visibilidad de los espectadores ni la estructura original de las tribunas.

Estructura principal

El diseño estaría basado en un gran anillo perimetral de acero (viga de compresión), sostenido por columnas externas estratégicamente ubicadas para no interferir con el campo visual del público. Esto permitiría mantener intacta la esencia del estadio, pero con una estética futurista.

Materiales innovadores

La cubierta podría construirse con paneles de ETFE, un polímero transparente y ultraliviano que ya se utiliza en estadios europeos como el Allianz Arena. Este material permite el ingreso de luz natural, algo clave para conservar el césped en óptimas condiciones.

Otra alternativa sería una lona tensada de alta resistencia en azul y amarillo, respetando la identidad del club.

Iluminación y drenaje

El techo integraría un moderno sistema de iluminación LED, lo que permitiría retirar las tradicionales torres de luz. Además, incluiría un sistema avanzado de drenaje pluvial para soportar lluvias intensas sin afectar la experiencia del público.

¿Cuánto costaría una obra así?

Tomando como referencia remodelaciones regionales como la del Estadio Único Diego Armando Maradona, una obra de estas características podría demandar una inversión estimada entre 35 y 50 millones de dólares.

El plazo de ejecución rondaría entre 18 y 24 meses, considerando estudios estructurales y de suelo, especialmente por la cercanía del estadio al río Paraná.

Impacto en la capacidad y en el socio

Una de las principales dudas ante un proyecto de este tipo es la posible pérdida de aforo. Sin embargo, el rediseño podría incluso generar beneficios:

  • Más lugares: la eliminación de torres de iluminación permitiría sumar asientos en sectores altos.

  • Nuevas áreas VIP: el techo facilitaría la incorporación de palcos suspendidos y cabinas modernas de prensa.

  • Mayor confort: el 100% del público estaría protegido del sol y la lluvia, mejorando notablemente la experiencia en cada partido.

Si alguna vez el proyecto deja de ser una proyección digital y se convierte en realidad, el Gigante de Arroyito no solo mantendría su mística, sino que pasaría a competir en infraestructura con los estadios más modernos del continente.

Dejá tu comentario