Truco casero: la clave de envolver una cebolla en papel film

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Este truco casero con cebolla envuelta en papel film ayuda a conservar su frescura por más tiempo y previene la contaminación dentro de la heladera.

Dentro de las rutinas habituales de la cocina, hay hábitos simples que ayudan a conservar mejor los alimentos. Un truco casero muy práctico es cubrir la cebolla cortada con papel film antes de llevarla a la heladera. Este método protege su frescura, evita que transfiera olores intensos a otros productos y contribuye a mantener el orden.

Por qué envolver una cebolla en papel film

Aplicar este truco casero con papel film sobre la cebolla cortada genera una capa protectora que retiene la humedad y retrasa el oscurecimiento de la pulpa. Al mismo tiempo, ayuda a contener su aroma intenso, que suele trasladarse a otros alimentos dentro de la heladera, y evita que la hortaliza absorba sabores o microorganismos del ambiente.

picar cebolla

Además, el envoltorio reduce el contacto directo con otros productos y baja el riesgo de contaminación cruzada. Para reforzar la conservación, se recomienda guardar la cebolla ya envuelta dentro de un recipiente hermético o táper: así se suma una barrera extra de protección, se mejora la higiene y se mantiene el orden en la refrigeración, especialmente cuando hay comidas listas para consumir.

Cuándo y cómo hacerlo

Aplicar este truco casero para conservar la cebolla cortada es rápido y no requiere más que papel film y un espacio en la heladera. Al hacerlo correctamente, se mantiene la frescura, se evitan olores y se mejora la conservación de alimentos en la cocina diaria.

  • Cortar la cebolla: Partí solo la cantidad necesaria y reservá la porción que no vas a usar.
  • Secar la superficie: Si la pulpa quedó muy húmeda, apoyala suavemente sobre papel de cocina para retirar el exceso de humedad.
  • Envolver con papel film: Cubrí la parte expuesta con papel film bien tirante, asegurando que no queden espacios con aire.
  • Colocar en recipiente: Guardá la cebolla ya envuelta dentro de un táper hermético o recipiente cerrado para sumar protección.
  • Llevar a la heladera: Ubicala en un sector fresco y limpio de la heladera, preferentemente lejos de alimentos listos para consumir.
  • Consumir en pocos días: Usá la cebolla dentro de un plazo corto y revisá su aspecto y aroma antes de volver a cocinarla.

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