Autoridades decretan el "estado de calamidad"

Mundo

Es por posibiles nuevos deslizamientos de tierras.Ya hay más de 600 muertos.

EFE
Por EFE
El gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, decretó el estado de calamidad en los siete municipios más afectados por las lluvias que a seis días de la tragedia provocaron más de 640 muertes.

La medida recayó sobre los territorios de Nova Friburgo, Tersópolis, Petrópolis, Sumidouro, Sao José do Vale do Río Preto, Bom Jardim y Areal, los siete territorios montañosos más afectados por la peor catástrofe natural de la historia de Brasil.

Asimismo, el mandatario provincial ordenó que las familias que permanecen en la zona abandonen sus casas ante la posibilidad de nuevos deslizamientos de tierras por las lluvias.

La gran mayoría de las víctimas murió tras los aguaceros de la madrugada del miércoles pasado como consecuencia de los deslizamientos que sepultaron cientos de viviendas construidas en las faldas de las montañas de la llamada región serrana de Río de Janeiro.

Pero este domingo, un nuevo deslizamiento en Petrópolis encendió una señal de alerta sobre la situación de áreas que no fueron sepultadas pero que pueden serlo en cualquier momento.

Nueva Friburgo, una de las ciudades más afectadas por la que es considerada como una de las mayores tragedias naturales en la historia de Brasil, amaneció este lunes, por primera vez en muchos días, con sol y buen tiempo.

Sin embargo, las autoridades aseguran que el riesgo no desaparece por la interrupción momentánea de las lluvias.

Según el mayor Wagner Oliveira, oficial del Cuerpo de Bomberos de Nueva Friburgo, el suelo de algunas áreas está lleno de agua y bastante damnificado, por lo que puede ceder en cualquier momento sin que caiga un nuevo aguacero.

“Las inundaciones disminuyeron, pero el riesgo de deslizamientos no”, aseguró el funcionario.

Además, la previsión es que las lluvias continúen castigando la región por lo menos hasta el jueves próximo.

Numerosas familias de áreas consideradas como de riesgo decidieron seguir las recomendaciones de Defensa Civil y abandonaron las áreas más elevadas y próximas a las cimas de las montañas.

Según el organismo, además de 6.050 personas que perdieron sus viviendas, otras 7.780 tuvieron que abandonarlas temporalmente y refugiarse en gimnasios y escuelas públicas debido a que están ubicadas en áreas de riesgo.

Dejá tu comentario