Contenido sensible: un policía de Brasil mató de un tiro a una mujer que estaba en un presunto brote psicótico

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Camila Pereira da Silva, de 32 años, caminaba con un cuchillo en la mano por el barrio de Pirituba cuando fue alcanzada por un disparo a quemarropa.

Un dramático episodio registrado en video sacude a la opinión pública en Brasil. Camila Pereira da Silva, una mujer de 32 años y madre de dos hijas, murió tras recibir un disparo en la cabeza por parte de un efectivo de la Policía Militar en el barrio de Pirituba, en la zona norte de San Pablo.

De acuerdo con las imágenes viralizadas en redes sociales y cámaras de seguridad, el hecho ocurrió el pasado jueves 15 de octubre por la tarde. En la grabación se observa a la víctima caminando descalza por la calle sosteniendo un cuchillo con los brazos hacia abajo, en un estado compatible con un brote psicótico.

Tres efectivos pertenecientes a la brigada motorizada ROCAM (Ronda Ostensiva com Apoio de Motocicletas) cercaron a la mujer mientras le gritaban de forma repetida que soltara el arma blanca. Pese a las advertencias, Camila continuó avanzando, momento en el cual uno de los agentes, el soldado André Coelho Máximo da Costa, efectuó un disparo letal a corta distancia y la mujer cayó muerta al suelo.

Polémica por los protocolos y el uso de la fuerza en Brasil

La difusión de las imágenes provocó un inmediato repudio y la intervención del Departamento de Homicidios y Protección a la Persona (DHPP). El delegado a cargo de la investigación dispuso inicialmente la detención en flagrante del policía al señalar que existió un "uso desproporcionado de la fuerza", argumentando que la mujer no realizaba movimientos de ataque inminente ni se encontraba a una distancia de alcance inmediato sobre los efectivos.

Asimismo, las pericias señalan que los agentes no emplearon métodos no letales de contención —como gas pimienta, pistolas Taser o bastones— antes de recurrir a sus armas de fuego de servicio. A pesar de la imputación inicial, la Justicia paulista concedió la libertad provisoria al oficial tras la audiencia de custodia realizada el viernes 16 de octubre, mientras continúa la causa judicial.

Por su parte, la defensa del agente sostiene que el efectivo actuó acatando los procedimientos operativos ante una amenaza latente. El caso reabrió un intenso debate en el estado de San Pablo sobre la capacitación y el abordaje policial frente a situaciones que involucran a personas que atraviesan crisis de salud mental.

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