Delcy Rodríguez plantea reformar la Ley contra el Odio y reconoce que fue "mal aplicada"
La iniciativa anunciada por la presidenta de Venezuela plantea avanzar en la despenalización de las conductas contempladas en la legislación.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este martes el envío a la Asamblea Nacional de una propuesta para reformar la controvertida Ley Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia, y reconoció que la norma, vigente desde 2017, fue “mal aplicada” y objeto de un “uso abusivo”.
La iniciativa plantea avanzar en la despenalización de las conductas contempladas en la legislación y se produce en momentos en que el Gobierno y un sector de la oposición mantienen un proceso de diálogo que ha comenzado a abordar cambios en el sistema judicial y medidas relacionadas con la libertad de expresión.
“Hoy hemos mandado a la Asamblea Nacional una propuesta para reformar la Ley contra el Odio, por la convivencia democrática y por la tolerancia. Lamentablemente fue mal aplicada, se hizo un uso abusivo de esa ley”, afirmó Rodríguez durante un acto público.
La declaración supone un reconocimiento explícito desde el Ejecutivo de los cuestionamientos que durante años han rodeado la aplicación de una legislación que establece penas de entre 10 y 20 años de prisión para quienes promuevan o inciten al odio, la discriminación o la violencia.
En la comunicación formal remitida al presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, la mandataria pidió que la reforma sea tramitada con carácter de urgencia y señaló que el objetivo es “avanzar en la despenalización de las conductas previstas” en la normativa, dentro de las acciones destinadas a transformar el sistema de justicia penal y favorecer “el reencuentro y convivencia democrática” en el país.
Mantener los principios, modificar su aplicación
Rodríguez defendió, sin embargo, los principios que dieron origen a la legislación. “Yo creo en los principios de esa ley, el principio de la tolerancia, el principio del amor en el relacionamiento, que no se imponga el odio, sino que podamos convivir”, afirmó.
“Que respetemos al que es diverso, forma parte de la dignidad humana, de respetarnos, de querernos”, agregó.
La Ley contra el Odio fue aprobada en noviembre de 2017 por la Asamblea Nacional Constituyente, en medio de la crisis política y de las protestas antigubernamentales registradas ese año. Además de las penas de prisión, la legislación contiene disposiciones que afectan a partidos y organizaciones y establece obligaciones y sanciones relacionadas con la difusión de determinados contenidos en medios de comunicación.
Desde su aprobación, organismos internacionales y organizaciones defensoras de derechos humanos han cuestionado tanto la amplitud de algunos de sus conceptos como su aplicación. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos advirtió ya en 2018 que la formulación de la norma permitía una interpretación discrecional y podía afectar las libertades de opinión, expresión, reunión y asociación.
Posteriormente, el Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación Racial instó a Venezuela a modificar la legislación para definir con mayor precisión qué expresiones constituyen incitación al odio y garantizar que su aplicación respete la libertad de expresión.
En el contexto del diálogo político
La propuesta se conoce pocos días después de concluir el segundo ciclo de conversaciones entre representantes del Gobierno y un sector de la oposición, en el que las partes acordaron continuar revisando instrumentos legislativos vinculados con la transformación del sistema judicial y adoptar nuevas medidas en materia de libertad de expresión.
Entre los acuerdos alcanzados figura la ampliación del desbloqueo de portales informativos y páginas web que permanecían restringidos, así como la apertura de una discusión sobre el uso del espectro radioeléctrico y la revisión de instrumentos legales relacionados con la libertad de expresión.
La revisión de los aspectos punitivos de la Ley contra el Odio también había sido discutida en el marco de esas conversaciones. La iniciativa enviada ahora por el Ejecutivo traslada esa discusión al terreno legislativo.
El proceso forma parte de una agenda política más amplia impulsada durante los últimos meses que incluye modificaciones en el sistema judicial, excarcelaciones y conversaciones con sectores de la oposición. Rodríguez ha situado reiteradamente estas iniciativas dentro de una política de convivencia y pacificación nacional.
La propia presidenta encargada defendió la semana pasada ante la Asamblea General de Naciones Unidas el diálogo político y aseguró que Venezuela celebrará elecciones con condiciones de igualdad para las distintas fuerzas políticas, aunque no anunció una fecha para esos comicios.
En sus declaraciones de este martes, Rodríguez insistió en presentar la reforma de la Ley contra el Odio como parte de esa búsqueda de convivencia: “Yo llamo al pueblo venezolano a sustituir el odio por el amor, la intolerancia por la convivencia”, señaló.
La mandataria pidió además la participación de las comunas y organizaciones comunitarias en las iniciativas dirigidas a promover el entendimiento social: “Pido la colaboración de las comunas para la convivencia democrática y la paz”, concluyó.
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