El atacante murió de un disparo en la cabeza
Las fuerzas especiales de la policía francesa ingresaron al departamento donde el joven militante de Al qaeda se atrincheró 31 horas.
El asesino confeso de siete personas en Toulouse y Montauban en los últimos días murió de un tiro en la cabeza en plena operación de asalto de las fuerzas de elite de la policía francesa para capturarle, según informó el fiscal jefe de París, François Molins.
En una rueda de prensa en Toulouse, el fiscal insistió que los agentes del RAID tenían la consigna de hacer todo lo posible para capturarle vivo y que actuaron "en legítima defensa" cuando el sospechoso saltó por la ventana del apartamento disparando contra ellos.
Durante toda la noche, el cuerpo de elite de la policía francesa, el RAID, asedió con explosivos la vivienda, situada en la primera planta de un edifico de cinco pisos localizado en una zona residencial de Toulouse, que había sido evacuada y en la que se había cortado el alumbrado eléctrico y el abastecimiento de gas.
La intención era "aumentar la presión" sobre el individuo y lograr que se entregara, informaron las autoridades.
Al fracasar la negociación para capturarlo vivo y entregarlo a la Justicia, se procedió al asalto del domicilio, tras inspeccionar la vivienda con cámaras que habían sido introducidas por la ventana.
Más allá de las palabras del fiscal, el ministro del Interior brindó otra versión que afirmaría que Merah murió al saltar por la ventana del apartamento, relató ante la prensa el ministro del Interior, Claude Guéant.
"Cuando llegó al suelo estaba muerto", señaló el ministro, que dirigió la operación sobre el terreno y explicó que dos agentes resultaron heridos en la operación.
Durante las negociaciones con la policía, Merah confesó haber cometido el asesinato en los últimos días de tres militares, tres niños de confesión judía y el padre de dos de ellos.
Las negociaciones se iniciaron tras un primer asalto fallido a la vivienda en la madrugada del miércoles, abortada después de que varios agentes resultasen heridos.
Poco después del fin de la operación, el presidente de Francia y candidato a su reelección, Nicolás Sarkozy, anunció una reforma legislativa con la que se castigará la "apología del terrorismo" y contra quienes viajen al extranjero para adoctrinarse en ese tipo de ideologías.
Mohamed Merah, que trabajaba como mecánico chapista, se definió ante los negociadores como un miembro de Al Qaeda. En el pasado había sido condenado una quincena de veces por el Tribunal de Menores de Toulouse y en los últimos años había viajado a Afganistán y Pakistán, donde pudo recibir entrenamiento militar en campamentos terroristas.
"Se reprimirá la propagación de ideologías extremistas" mediante su calificación como delito en el Código Penal, dijo el jefe del Estado francés.
Sarkozy, que felicitó a las fuerzas de seguridad por su efectividad, señaló también que se hizo "todo lo posible" por capturar vivo al homicida confeso.
Agregó que "la unidad" debe ser ahora la prioridad de su país e indicó que hay una investigación en marcha para determinar si el asesino, que dijo actuar solo, tenía cómplices.
En la madrugada del martes, la policía detuvo entre otros al hermano del homicida confeso, al que le decomisaron un coche con explosivos.
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