El canal de televisión tomado por Chávez ya está en el aire

Mundo

Télam
Por Télam

*La nueva programación de Televisora Venezolana Social (Teves) ya comenzó a transmitir su nueva programación.
*La nueva etapa se lleva a cabo luego de que el Estado de Venezuela resolvió no renovarle la licencia a la empresa privada que explotaba la onda de la vieja Radio Caracas Televisión (RCTV).

A las 0:20 de hoy se inició la transmisión del nuevo canal TVes con el Himno Nacional de Venezuela, al hacerse cargo del Estado nacional de Venezuela de la explotación de la onda de la emisora.

La transmisión se inició con un video grabado donde una orquesta de jóvenes era dirigida por el maestro Gustavo Dudamel. La gala musical fue transmitida desde la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño.


Varios periodistas que habían sido echados por al empresa privada que controlaba el canal, ahora volverán a trabajar.



Ayer un grupo de militantes antichavistas se opusieron al cierre de RCTV, pero al final la policía terminó dispersándolos con gases.

La policía los desalojó cuando uno de ellos intentó encadenarse a una de las vallas que había colocado los efectivos en la esquina de CONATEL, ubicado en Las Mercedes, un barrio de clase alta caraqueña. Ante la resistencia, comenzaron los disparos con granadas de gas y chorros a presión desde los carros hidrantes allí apostados.

Los manifestantes respondieron con piedras y con todo lo que encontraron a su paso. Algunos de los efectivos mostraban sus rostros ensangrentados fruto de la pedrera.

Una vez que la calma fue recobrada volvieron a acercarse hasta la posición policial que permaneció firme e impidiendo el avance.

Allí comenzaron las explicaciones sobre el origen de la escaramuza. Por un lado, Esperanza García, una vecina de Las Mercedes, aseguró que la policía avanzó contra los manifestantes sin previo aviso.

"Un señor estaba hablando y de repente a ellos se les ocurrió sacarnos con las ballenas (carros hidrantes)", dijo la mujer de 64 años mientras se acomodaba el cabello y chequeaba que su celular estuviera encendido.

"Mire, yo a RCTV no lo veo salvo ¿Quién quiere ser millonario? y La Entrevista, por eso no entiendo que no quieren, que lo vea el pueblo. Mire, hay tantos canales, entonces ¿por qué eligieron a éste?", aseguró para luego atender su teléfono móvil y muy excitada relatar que estaba hablando para la prensa.

Miguel, un cuarentón que trabaja en el ramo de la informática, tiene otra versión de lo sucedido. Reconoció que hubo un forcejeo de los estudiantes presentes en el lugar que "querían llegar a CONATEL para que nos escuchen".

Sin embargo, se niega a pensar que pretender romper el cerco policial sea razón suficiente como para que la policía actúe, y luego se abraza con otro hombre que lo acompañaba y ambos comenzaron a saltar y gritar que Chávez es "un asesino".

El enojo de los manifestantes fue creciendo con el correr de los minutos. Por momentos se contentaban con los cánticos contra el gobierno y principalmente contra Chávez. Luego se sentaban para luego volver a incorporarse a la manera de una ola.

Algunos recurrían a sus teléfonos celulares para relatar lo que estaban viviendo. Otros los usaban para retratarse, en tanto que una buena cantidad desplegaban costosas y modernas filmadoras digitales con las que registraban su protesta. Pero nada era suficiente.

El calor, la humedad, pero sobre todo la indiferencia que les dispensaban los efectivos policiales a los manifestantes que habían decidido recurrir a la estrategia de hablarles personalmente a los policías con la intención de convencerlos que debían dejarlos atravesar el cerco y "hacer uso de nuestra libertad de expresión".

Así fue que el grupo opositor se acercó a menos de un metro del vallado policial.

El arribo de dos policías montados en sendas motocicletas enardeció a un grupo de muchachos que se decían estudiantes universitarios. La policía, con sus escudos, avanzó un metro para dejar ingresar a los motorizados.

Fue allí que uno de los jóvenes comenzó a patear el escudo de uno de los efectivos y cuando se vio descubierto por un periodista extranjero, éste no dudó en agredirlo con una patada.

Poco después, el mismo joven reiteró la agresión al periodista al pegarle un puñetazo en la espalda al tiempo que comenzó a acusarlo de chavista. Los manifestantes, con sus rostros destilando furia, se arremolinaron alrededor del periodista que fue protegido por un reportero gráfico mexicano.

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