"El capitán estuvo todos los días enfiestado"
La jueza María Inés Lona de Ávalos, una de las que sobrevivió al naufragio, llegó al país.
Una de los sobrevivientes argentinos del hundimiento del buque en Italia aseguró que el capitán del buque nunca los asistió y que según otros pasajeros "hacía varios días que estaba enfiestado".
En declaraciones a la prensa en el aerpuerto de Ezeiza, la juez María Inés Lona de Ávalos, quien se salvó del naufragio porque se tiró al agua y nadó 50 metros hasta un peñasco, aseguró que "lo del capitán fue de terror, jamás habló".
La mujer contó que actuó con tranquilidad porque sus hijas, una de ellas en silla de ruedas, estaban a salvo en uno de los botes y por eso decidió tirarse al agua.
"Nunca nos dimos cuenta de lo que pasaba. Les creímos cuando dijeron que fue un problema eléctrico", se quejó.
Agregó que les informaron que se trató de un problema energético y que no se hicieran problemas, que se quearan en los camarotes.
"De repente sonó la alarma y nos dijeron que había que ir al puente cuatro, donde estaban todos los botes", precisó.
La magistrado relató que se tiró al agua porque sabía nadar: "Fue totalmente instintivo, no fue valentía, fue spuervivencia".
"No tenía más remedio que tirarme al mar, salté con 30 o 40 personas que nos quedamos sin botes salvavidas", sostuvo la magistrado.
Relató que junto a esos pasajeros fueron caminando hasta popa "que era el lugar más vecino a la escollera de la costa, sentía que el barco crujía y ya estábamos colgados del flanco derecho".
La mujer recordó que un español la ayudó a tomar la decisón de saltar al agua, que estaba "fría y transparente", al tiempo que contó que sólo llevaba el salvavidas, un tapado y sus zapatos apra evitar que las piedras lastimaran sus pies.
"No fue un acto de heroísmo, sino de supervivencia. Mientras nadaba, cada vez se inclinaba más el barco y mi temor era que se diera vuelta y me chupara", confesó la juez mendocina.
En tanto, sus hijas María Silvina y María Valera Ávalos lograron subir a un bote y se encontraron a las dos horas.
"Mis hijas me encontraron a las dos horas, creían que me había ahogado", aseguró la mujer, quien comparó la tragedia al hundimiento del Titanic.
El Consulado argentino en Roma había confirmado el domingo que los pasajeros argentinos que viajaban en el crucero Costa Concordia eran al menos 20 y que se encontraban bien de salud.
Quejas por demora en el rescate
Las denuncias y reclamos sobre las posibles fallas a la hora de evacuar el crucero "Costa Concordia" no tardaron en llegar. Según una de las mozas que se desempeñaba en el barco, el operativo demoró "como cuatro o cinco horas".
Inés Montaño, de nacionalidad colombiana, relató a RCN Radio de su país que cuando encalló la nave ella se encontraba todavía trabajando con sus compañeros y que los trabajos de evacuación de los pasajeros no arrancaron sino hasta "prácticamente como cuatro o cinco horas" después.
La camarera no tuvo palabras para detallar cómo vivió el accidente: "No se espera nunca esto. Ni se puede ni explicar cómo es. La verdad, todo el mundo trata de salir bien y ya".
El barco hacía un crucero por el Mediterráneo, que salió del puerto de Civitavecchia (centro) con destino a Savona (norte) para comenzar un viaje con escala también en Palermo (Sicilia), Cagliari (Cerdeña), Palma de Mallorca (España), Barcelona (España), Marsella (Francia) y regreso a Savona, según una nota de la compañía naviera.
El "Costa Concordia", de 114.500 toneladas de peso, pertenece a la flota de Costa Cruceros, la más grande de Europa y de bandera italiana, con 15 barcos con una capacidad total de 41.000 pasajeros.
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