España: el dramático testimonio de un sobreviviente del choque de trenes en el lugar de la tragedia

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Un pasajero atrapado entre los hierros retorcidos relata cómo otro sobreviviente lo ayudó a comunicarse con su familia tras el siniestro.

Un medio español difundió imágenes del accidente ferroviario ocurrido este miércoles en Los Yébenes, Toledo, que dejó al menos 69 fallecidos y centenares de heridos. El material, obtenido por el diario El Mundo, exhibe a Mario, un viajero de 30 años que ocupaba el vagón siete de un AVE, tendido sobre los restos del convoy con el rostro ensangrentado y la pierna derecha atrapada.

Junto a él aparece José Ramón, un pasajero de 59 años de otro coche que sufrió tres costillas rotas. Este hombre le sostiene el teléfono celular para que Mario pueda contactar a sus allegados antes de que lleguen los equipos de rescate. En medio de la destrucción, Mario le pide que llame a su esposa, Maite, para avisarle que sobrevivió. Como no logra comunicarse con ella de inmediato, le indica que envíe el mensaje a otro familiar para que le transmita lo sucedido.

Video inédito: el dramático testimonio de un sobreviviente del choque de trenes en el lugar de la tragedia

España: el dramático testimonio de un sobreviviente del choque de trenes

En el audio se oye a Mario explicar: “Tengo la pierna derecha rota, estoy consciente. No sé desde hace cuánto estoy consciente. Simplemente no sé dónde estoy, ¿vale? O sea, sé que estoy dirección a Sevilla, pero no sé en qué punto hemos tenido el accidente porque me he quedado dormido”. Otras voces precisan: “Entre Toledo y Ciudad Real. En Yébenes. Los Yébenes. En los Yébenes estás, pero no hay carretera cerca, hay que esperar”. Más tarde, el herido describe: “Ha llegado la Guardia Civil, hay helicópteros, etcétera”.

Durante la llamada, Mario intenta transmitir calma: “Simplemente para que le digas a Maite que estoy vivo, que la quiero, que quiero a los niños. El Señor es bueno, ¿vale?”. Además, da instrucciones precisas: “Llama a Juanjo, o mira si llamando a Juanjo... Llama a Esther. No, a Esther no, que está embarazada”. Y agrega: “Si puedes avisar a mis padres también, por favor: ‘Mario estaba en el tren del accidente, no os preocupéis, está vivo’”. Finalmente, expresa: “Hay aquí un señor, no sé cómo se llama. [...] José Ramón es un ángel que ha enviado el Señor”.

El siniestro se produjo cuando un AVE que cubría el trayecto Madrid-Sevilla, a entre 150 y 200 kilómetros por hora, impactó por detrás contra un tren de la compañía Iryo detenido en la misma vía, en el kilómetro 118, cerca de Urda y Yébenes. Las primeras investigaciones señalan que una caída del sistema de seguridad y comunicaciones LZB por un fallo informático dejó a ambos convoyes en un mismo tramo sin frenado automático y obligó a los controladores de Madrid a supervisar directamente 63 kilómetros. En ese contexto, un controlador autorizó a un tren de Renfe a retomar la marcha a velocidad normal, sin advertirle que 25 kilómetros más adelante estaba detenido el de Iryo, cuyo maquinista no había podido reanudar la marcha e informó de ello al centro de control.

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