Hay tensión política por los ángeles de la muerte
Opositores a Mujica exigen responsables por la "falta de control" en hospitales mientras que el gobierno pide "tranquilidad" en la pesquisa.
Hospital
"Si se sabe de nuevos casos lo haremos saber, pero tenemos que concienciar a la población de que estos son solo dos asesinos que actuaron en el marco de la salud. Eso no tiene que significar sospechas para todos los trabajadores del sector", afirmó ante la prensa el director de Sanidad del ministerio, Yamandú Bermúdez.
Para la oposición, sin embargo, la existencia de dos asesinos que pudieron haber actuado impunemente en el seno de la sanidad uruguaya sin que saltara ninguna alarma reveló una total "falta de control" de las autoridades y la ignorancia del ministro, que se enteró del caso el día 17 de marzo pese a que la policía investigaba los sucesos desde principios de año.
Además, denunciaron la existencia de informes realizados en el Hospital Maciel, donde actuó uno de los asesinos, en los que se revelaba un enorme incremento en la mortalidad de los pacientes de la unidad de cuidados intensivos a la que no prestaron atención.
Ese documento apunta que en diciembre de 2011 hubo una tasa de mortalidad en la unidad del 19 %, cuando en el año nunca había superado el 4 %, y que las autoridades del hospital iniciaron una investigación que no obtuvo resultados "concluyentes e irrebatibles".
Según dijo el diputado del opositor Partido Nacional Javier García, toda la situación de falta de "mecanismos de alerta" fue un "caos" que tuvo resultados "dramáticos".
"No puedo creer que los controles hayan funcionado bien y haya habido 15 muertos. Es un atentado a la inteligencia. Dos años y este volumen de muertos no puede pasar inadvertido", dijo García.
Por su parte, el diputado oficialista Álvaro Vega defendió la actuación del Gobierno en el caso y señaló que no había forma de que hubiera controles para prevenir "cuando alguien sale a matar gente".
"¿Cómo prevenir lo que era impensable?. Ahora nos hemos encontrado con una realidad imprevisible. Los controles están hechos para prevenir errores en la asistencia, no para ver si unos quieren matar", insistió.
Vega rechazó también el caso de la estadística del hospital Maciel como signo de alarma, ya que ese mismo mes hubo muchos menos pacientes en la unidad y que a lo largo del año en el que se supone que uno de los enfermeros actuó allí apenas existió una diferencia de muertes con respecto al año anterior del 0,05 por ciento.
La Justicia uruguaya procesó el pasado domingo al enfermero Ariel Acevedo, de 46 años, por diez casos de "homicidio especialmente agravado" y al también enfermero Marcelo Pereira, de 39 años, por cinco casos similares.
El primero trabajaba en el hospital de la mutual Asociación Española y el segundo en el mismo centro de salud y también en el Hospital Maciel, dependiente del Estado, en ambos casos atendiendo a pacientes de las unidades de cuidados intensivos.
Ambos confesaron haber asesinado a los pacientes "por piedad", el primero de ellos aplicando aire en las venas y el segundo suministrándoles distintos medicamentos controlados.
Para la Justicia uruguaya existen serios indicios de que los casos de asesinatos "podrían ser bastantes más" de los 15 que inicialmente confesaron.
Además de eso, tanto en el Ministerio de Salud Pública como en la policía se siguen recibiendo cientos de denuncias de la población por supuestos casos similares.
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