Lula da Silva acorta distancias y empata técnicamente con Flávio Bolsonaro a una semana del balotaje en Brasil
Las últimas encuestas muestran una definición cabeza a cabeza de cara a la segunda vuelta, con el actual mandatario recortando terreno frente al senador opositor en una campaña al rojo vivo.
La carrera electoral hacia el balotaje presidencial en Brasil entró en su recta final con un escenario de máxima paridad e incertidumbre. De acuerdo con los últimos sondeos de opinión pública difundidos por firmas como Datafolha y Quaest, el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva logró achicar las diferencias y se ubica en un virtual empate técnico con el candidato opositor, Flávio Bolsonaro, a solo una semana de la votación definitiva.
Las mediciones reflejan que el hijo del expresidente ultraderechista lidera las preferencias generales con un porcentaje que oscila entre el 47% y el 48%, mientras que el mandatario y candidato a la reelección trepa al 45% o 49% según se midan los votos totales o válidos. Este estrechamiento en los márgenes —que sitúa la brecha dentro del margen de error estadístico— evidencia un repunte del oficialismo impulsado por movilizaciones masivas en distintos puntos del país, configurando un panorama electoral sumamente reñido de cara al decisivo debate televisivo y al cierre de campaña.
Un duelo voto a voto y de alto voltaje político
La campaña presidencial se polarizó fuertemente tras los resultados de la primera vuelta celebrada a comienzos de octubre, donde Flávio Bolsonaro se impuso ajustadamente. Desde entonces, ambos candidatos intensificaron sus estrategias para captar a los votantes indecisos y disputarse las regiones clave del electorado, en medio de cruces políticos, tensiones en el plano digital y un despliegue territorial sin tregua en los principales centros urbanos del país.
En el tramo final hacia la votación, ambos espacios apretaron el acelerador con masivas movilizaciones de campaña. Flávio Bolsonaro encabeza un mitin en la ciudad de Vitória antes de emprender viaje hacia Salvador, capital de Bahía y un histórico bastión del Partido de los Trabajadores, en busca de penetrar en el electorado del noreste.
Por su parte, Lula da Silva viene de liderar actos proselitistas en localidades estratégicas del estado de Minas Gerais como Juiz de Fora y reforzó llamados directos a sus militantes para salir a las calles a convencer a los indecisos, mientras los dos contendientes ultiman los preparativos para su cruce cara a cara en el primer debate televisado.
Para Lula da Silva, la prioridad en esta recta final pasa por consolidar su base de apoyo en los sectores de menores ingresos y neutralizar el avance de la oposición en el sudeste y el sur brasileño, bastiones tradicionales del electorado conservador. Con los equipos técnicos y de campaña enfocados en fiscalización y discurso público, el resultado del balotaje se mantiene completamente abierto y promete definirse por un margen mínimo de sufragios en las urnas.
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