Pasó en Estados Unidos: caminó 16 kilómetros con un bastón de senderismo clavado en el tórax
Un enfermero de Montana vivió una secuencia apremiante cuando se empaló con su propio bastón camino a la cima del pico Granito, en el norte de Estados Unidos.
Un enfermero de Montana se convirtió en viral esta semana al relatar en increíble episodio que vivió el 20 de julio pasado, durante el ascenso al Pico Granito, en el norte de los Estados Unidos, donde resultó empalado por su propio bastón de senderismo.
El ascenso al Pico Granito, cuya cima llega a los 3.900 metros, es un circuito avanzado para el senderismo y eso lo sabían David Cifaldi y sus amigos, Jesse Ross y Brad Reich, pero cuando el grupo empezó el segundo día de travesía ocurrió el impresionante episodio.
La secuencia arrancó a las 2 de la mañana del 20 de julio, cuando la temperatura era de 18 grados y los tres amigos encararon el ascenso con el objetivo de acampar en la Meseta "Froze-to-Death", un nombre que se traduce en sentido amplio como "Congelada a muerte".
Ya entrada la mañana, el grupo estaba a unos 3 o 4,8 kilómetros de la cima cuando Cifaldi se resbaló y cayó al suelo.
Apenas se levantó, el enfermero notó que uno de sus bastones de trekking estaba frente a él, pero el otro estaba metido en su cuerpo: se había clavado debajo de su axila izquierda y le salía por su espalda.
"Oh. Tengo esta cosa clavada y me sobresale del cuerpo", fue lo primero que pensó el hombre de 32 años, según reportó el medio The New York Times.
Cifaldi, que es enfermero del Hospital Regional St. Vincent en Billings, Montana, fue su propio rescatista al examinar la herida y la posición del bastón dentro de su tórax.
Uno de sus amigos enviaba una señal de auxilio a través de un celular con GPS, otro le mostró fotos de cómo el bastón había atravesado un músculo lateral izquierdo.
Cifaldi explicó luego que no sangraba ni sentía dolor, que podía respirar profundo y registraba la presencia del bastón atravesado en su cuerpo. Ni siquiera estaba mareado.
"Estaba bastante seguro de que no estaba en mi pecho ni en el pulmón", señaló el hombre, quien tomó la decisión de bajar a pie la montaña.
"Creo que podemos salir de acá", le comunicó a sus acompañantes, consciente del costo de una ambulancia aérea en los Estados Unidos.
Depuesto el objetivo inicial, el trío encaró una travesía muy distinta en su caminata de regreso con Jesse Ross al frente del grupo para avisarle a los demás senderistas que no se aterrorizaran por el aspecto "espantoso" de la herida de Cifaldi, y con Brad Reich encargado de monitorear la posición del bastón.
Para las 3.30 de la tarde, después de camninar 16 kilómetros haciendo paradas y descansos, el equipo de rescate terrestre alcanzó a Cifaldi y fue posible subirlo a una ambulancia.
Una vez en el pie de la montaña Cifaldi pidió que lo llevaran en auto al hospital donde él mismo trabaja -para ahorrarse el costoso segundo viaje en ambulancia como se había librado del paseo en helicóptero sanitario- donde los médicos lo indujeron a una sedación consciente para lograr retirar el bastón.
"Cuando volví en mí, esa fue la primera vez que sentí dolor", reconoció el hombre, ya que si el bastón se hubiese clavado tres centímetros más adentro de su tórax "estaría muerto, o al menos en grave peligro".
Temas
Las Más Leídas









Dejá tu comentario