Los locales se quejan porque sólo los podrán utilizar los turistas. El lujo en cuatro ruedas arribó a Oriente y despertó críticas.
300773-01-02AFP
El anuncio de un nuevo servicio “premium” de taxis despertó polémica en Egipto, país en el que ya existen cuatro variantes para el servicio de transporte. La nueva compañía busca exclusividad y sólo aquellos que se dirijan al aeropuerto o que provengan de él podrán abordar la exclusiva flota de vehículos.
Las unidades están equipadas con servicio de GPS, aire acondicionado, rampas para sillas de ruedas, asientos giratorios, terminal de tarjetas de crédito y vidrios contra ruidos.
“Éste es un nuevo servicio de taxis distinto al que hay en El Cairo (capital de Egipto) porque ofrece comodidades que no tiene ningún otro. Es totalmente VIP”, explica Ahmed Salah, gerente de la compañía que busca posicionar los “London cabs” en el país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Sin embargo, la imposibilidad de que cualquier ciudadano pueda acceder al servicio despertó la polémica en el país oriental. “El Cairo tiene suficientes servicios de taxis limpios y a buen precio. No necesitamos otro que marque más diferencias entre la gente y que genere sentimientos de racismo y clasismo en el país”, dispara un internauta.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Desde el otro lado del mostrador, Saif, un egipcio de clase alta que no quiso dar su apellido, sufiere que la controversia no responde a “una cuestión de discriminación, sino a la cultura”.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
“Hay que entender que éste no es un país como otros. Aquí, los egipcios están acostumbrados a regatear los precios o cancelar un viaje, mientras que los extranjeros se comprometen a pagar y a usar el servicio como lo piden. Por supuesto, van a preferir a los extranjeros”, justifica el adinerado ciudadano.
El uso generalizado del servicio está prohibido por la propia compañía que se excusa en un dictamen del Ministerio de Turismo que limita el uso dado que la empresa está patentada como una agencia turística.
"¿Por qué lo tomaría yo? –se pregunta Ciran Budak, una sueca que vive en El Cairo desde hace cuatro años-. Creo que sería estúpido especialmente en Egipto, donde hay tantas opciones. ¿Qué me ofrece éste que no me ofrezcan los otros? ¿Vinos y canapés? ¿Internet? Si no, prefiero tomar uno que me cobre 50 dólares para viajar del aeropuerto".
Tan sólo en la capital, los cairotas cuentan con cuatro servicios de taxis que marcan sus diferencias en relación a las tarifas y a los servicios que ofrece cada flota.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario