Una colección de gnomos de jardín que levantan el brazo derecho haciendo el típico saludo de los nazis volvió a ser instalada hoy en la ciudad bávara de Straubing y desató la polémica. Son 1.250 muñecos creados por el escultor Ottmar Hoerl.
Hörl los paró en hilera uno junto a otro y los llama "enanos venenosos" porque "exhalan un vaho pestilente similar a la ideología fascista de los nazis", refieren los medios de aquel país.
La muestra, que ya fue presentada en otras ciudades, será inaugurada oficialmente mañana jueves, pero ya hoy despertó la polémica entre los transeúntes, entre ellos muchos jóvenes y escolares. "Para eso los hice, para que sean el centro de un debate, no para que pasen desapercibidos", dijo Hörl, de 59 años, al comentar las reacciones.
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La intención de su obra es advertir sobre la facilidad con la que se pueden manipular las masas, sostuvo Hörl, señalando que éste no es un problema alemán sino general, porque "hay muchos países europeos con neonazis".
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