La Policía rastreó una charla en la que Schettino admite que se bajó del barco apenas se inclinó.
Francesco Schettino
Una charla telefónica con un amigo puso en jaque la coartada del capital del crucero Costa Concordia, Francesco Schettino. Es que el marino aseguró que cuando el barco comenzó a inclinarse, se bajó y huyó.
Si bien en su primera declaración el capitán sostuvo que se había caído sobre un bote salvavidas y no había podido regresar a bordo, ahora los investigadores van tras la pista de las conversaciones de Schettino.
“Cuando la nave comenzó a inclinarse, me bajé”, habría dicho el encargado del Costa Concordia desde una habitación llena de micrófonos instalados por la policía.
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Al reconstruir el momento en que el crucero choca el escollo, se escucha: “Otro en mi puesto no habría pasado por allí. Pero para satisfacer al ‘mánager’"… pasa por aquí, pasa por allí…, y yo he pasado”. Lo que intentan descifrar los investigadores es si el capitán se refería al maitre de la nave, al que iba dedicado el saludo a la isla de Giglio o un CEO de la compañía Costa Cruceros. Es que Schettino admitió ante la Justicia la empresa programaba los saludos, acercándose a la costa, “para hacerse publicidad”.
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Los equipos de rescate que trabajan en los restos del Costa Concordia hallaron este martes un nuevo cuerpo por lo que la cifra de personas fallecidas ascendió a 16, mientras que otras 19 continúan desaparecidas.
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Por otra parte, se anunció que la extracción del combustible de los tanques del crucero accidentado el 13 de enero, se iniciarán este sábado en las costas de la isla italiana de Giglio, donde ocurrió el naufragio.
"La extracción no comenzará hasta el sábado", aseguró el director de las autoridades de protección civil, Franco Gabrielli, tras el inicio de los preparativos realizado este martes por la mañana, cuando buceadores de la firma holandesa Smit inspeccionaron primero el casco del barco hundido para ver en qué estado se encuentra.
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