-

-

-

Robó dos tazas de auto y un policía lo mató por la espalda: hoy comienza el juicio por jurados

Por: Bárbara García Crespo
02 de mayo de 2019

Iago Ávalos tenía 17 años. Junto con un amigo robó dos tazas del auto del ex policía federal José Pérez Buscarolo. Los persiguió más de 20 cuadras y mató al adolescente por la espalda.

“Por favor flaco, llevame al Posadas que me estoy muriendo”, le dijo Iago Ávalos, agonizando, a José Pérez Buscarolo, el subcomisario que le acababa de disparar. “Pendejos de mierda, me cagaron la vida”, le respondió y se fue. Iago murió a los pocos minutos.

Todo comenzó el 12 de mayo de 2017. Iago no había querido ir a la escuela porque llovía y se quedó trabajando en el taller de autos y motos en el que solía ayudar a su papá. Cerca del mediodía, su amigo Nicolás lo invitó a dar unas vueltas en un auto.

Iago Avalos 04.jpg
Buscarolo será juzgado por un juicio por jurados
Buscarolo será juzgado por un juicio por jurados

En el camino, vieron un auto estacionado en la puerta de una casa. Agarraron dos tazas de las ruedas y se fueron. A las diez cuadras, un auto Logan gris claro los interceptó a toda velocidad. Era el subcomisario José Pérez Buscarolo.

El efectivo se bajó del vehículo, se puso en situación de tiro y empezó a insultarlos. La secuencia ocurrió minutos antes de la una del mediodía, en la esquina del Colegio N° 15 de Hurlingham, horario en el que ingresaban los alumnos del turno tarde.

Embed

Nicolás le dijo al efectivo que había sido una picardía y le devolvió las tazas. Los dos chicos, asustados, se fueron en el auto. Pero Buscarolo no quería que se escaparan y los persiguió durante 15 cuadras más.

Iago Avalos 03.jpg
Iago había robado dos tazas de auto con un amigo. No tenían armas
Iago había robado dos tazas de auto con un amigo. No tenían armas

En el trayecto disparó varias veces contra el vehículo. Un disparo entró por la parte de atrás del vehículo e hirió a Iago por la espalda. Cuando Nicolás se dio cuenta que su compañero estaba herido, frenó el auto y lo bajó para intentar ayudarlo.

El policía comenzó a insultarlos y se negó a llevarlos al hospital. Una vecina vio la secuencia y llamó a la ambulancia, pero Iago murió antes de que llegara. La bala le había dado en el corazón.

Dos años después, Pérez Buscarolo, ex subcomisario de la Policía Federal, comienza a ser juzgado este jueves por un juicio por jurados en los Tribunales de Morón.

Iago Avalos.jpg
Iago fue asesinado por un subcomisario
Iago fue asesinado por un subcomisario

El fiscal Mario Ferrario lo imputa de “homicidio agravado por su condición de miembro de la fuerza de seguridad”, delito que tiene una pena máxima de prisión perpetua. Desde el momento del hecho, José Péres Buscarolo estuvo detenido en una comisaría pero en mayo del 2018 fue beneficiado con la prisión domiciliaria.

“Tenemos la esperanza de que se le de perpetua. No hay ningún indicio que pueda probar que se trató de un exceso en la legítima defensa porque ni Iago ni Nicolás estaban armados. Fue gatillo fácil. Buscarolo dice que lo apuntaron desde el auto, pero habrá sido con el dedo, porque no había armas”, explicó a minutouno.com Irina Ávalos, hermana del adolescente asesinado.

Pérez-Buscarolo.jpg
José Pérez Buscarolo mató a Iago por dos tazas de auto
José Pérez Buscarolo mató a Iago por dos tazas de auto

Juicio por jurados: antecedentes y absoluciones

Hace apenas una semana se conocía la absolución de Lino Villar Cataldo, el médico cirujano que en 2016 mató a Ricardo Krabler mientras intentaba robarle su auto. El testimonio de la perito balística contradijo el relato del médico. Villar Cataldo siempre relató que disparó desde el cantero donde escondía su arma y que tiró “al bulto” del auto.

Sin embargo, pericias confirmaron que le disparó parado a a muy poca distancia. Además se supo que el pistolón que tenía el ladrón no funcionaba y el arma fue encontrada debajo del cuerpo, lo que indicaría que no le estaba apuntando al momento en el que lo mata porque sino el arma hubiera caído al piso. A pesar de esto, el jurado resolvió que se trató de una legítima defensa y lo declaró “no culpable”.

Otro caso similar que también terminó con una absolución fue el de Daniel Oyarzún, el carnicero que mató a un ladrón al atropellarlo con su auto luego de que le robara $5 mil de su carnicería. El hecho ocurrió en septiembre del 2016 pero en el 2018 el carnicero fue absuelto por un juicio por jurados.

Temas