Había una vez... un país

El senador y ex jefe de Gabinete de la Nación repasa las condiciones en que el ex presidente Néstor Kirchner llegó a la Casa Rosada y el camino recorrido desde aquel 25 de mayo de 2003.

Escribe Aníbal Fernández (*)

Había una vez un paísdesconcertado, manejado por dirigentes desconcertantes. Un país donde se les recortaba el 13 por ciento de los salarios a los trabajadores y a los jubilados, en donde se pretendía blindar la economía con un préstamo de 20.000 millones de dólares que nunca entraron a las arcas estatales, en donde el Ministerio de Desarrollo Social subejecutaba su presupuesto a pesar de que el 54 por ciento de la población estaba por debajo de la línea de pobreza y había más de 25 por ciento de trabajadores desocupados.

En ese país, con dirigentes ineptos, un día avisaron que se establecía un "corralito" y que la población no iba a poder disponer de sus ahorros... Y entonces, "la gente" salió a la calle con cacerolas, para pedir que los bancos les devolvieran su dinero. Y, con la gente, salió "el pueblo" hambreado, maltratado, ninguneado, a reclamarle a los dirigentes. Y los dirigentes les respondieron.

Primero con 2 días de represión, que le costaron la vida a 39 ciudadanos, y luego, escapándose... alguno en helicóptero.

Había una vez un país quebrado: política, económica y moralmente. Que cambió 5 presidentes en menos de una semana. Que aplaudió el default. Que tenía 14 cuasi monedas sin valor en circulación.

Que puso en riesgo 150 años de construcción política en un golpe de Historia. Pero ese país tenía a su Pueblo. Un Pueblo democrático que juntó los retazos de Instituciones que quedaban y salió por donde se debe salir: por la democracia a través del voto.

Y así llegó a la presidencia de ese país Néstor Kirchner, un hombre lleno de vientos del sur. Vientos que venían como a despejar los nubarrones de tantos años de desgobierno. Y con ese hombre llegó una mujer. Y juntos comenzaron a reconstruir la Patria.

Y se terminó la impunidad para los genocidas; se obtuvo la quita mas importante conocida sobre la deuda externa; se paga y se seguirá pagando; se crearon más de 6 millones de puestos de trabajo; se inauguraron 9 universidades nacionales; se levantaron barrios para los que no tenían su casa; se generó mas del 50 por ciento de nuevas fuentes de energía; se construyeron miles de kilómetros de autopistas; se terminaron 1.500 escuelas y obras fundamentales como represas, hospitales; se recuperaron empresas estratégicas que habían sido privatizadas... Pero, sobre todo, se les devolvió la dignidad a los trabajadores y a los jubilados.

Cuando aún falta mucho por hacer, nuestro país, ya no es ese país triste de 2001. Y aunque a algunos poderosos no les gusta porque se trataba de redistribuir la riqueza -esa riqueza que ellos querían sólo para sí-, el Pueblo, que es inmortal, está contento y agradecido... Tan agradecido que, la campaña permanente de malas noticias, no logra su cometido.

Esta historia debería contarse todos los días en la mesa de las familias reunidas, o a los más pequeños antes de dormirse, para que siempre haya Memoria... y Justicia y nunca más nos vuelva a suceder.

No. No es un cuento de hadas. Son 10 años de gobierno de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner... 10 años del mejor peronismo desde Juan Perón.

(*) Aníbal Fernández es senador nacional por el Frente para la Victoria y ex jefe de Gabinete de la Nación

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