Causa Cuadernos: testigo clave admitió su profundo antiperonismo "pero no desde ahora, desde siempre"
Jorge Bacigalupo, el ex policía que entregó la caja con los cuadernos al periodista Diego Cabot reconoció su feroz encono contra los ex funcionarios que están siendo juzgados. Sus contradicciones y respuestas evasivas.

“Todo lo que tenga olor a peronismo me cae como la patada de un burro, pero no desde ahora, desde joven”, admitió este martes ante el Tribunal el testigo Jorge Bacigalupo, el expolicía que le entregó la caja con los cuadernos de Oscar Centeno al periodista Diego Cabot. Y reveló: “Se me presentó una oportunidad en la vida accionar contra esa gente”. Bacigalupo declaró bajo juramento en el juicio “Cuadernos” que lleva adelante el Tribunal Oral Federal 7 y en el que son juzgados la ex presidenta Cristina Kirchner, ex funcionarios y empresarios.
Durante la audiencia, varias defensas remarcaron contradicciones y respuestas evasivas de Bacigalupo en cuanto a la entrega de las cajas y sobre el día en que el fiscal Carlos Stornelli estuvo en su domicilio para llevarlo a declarar a los tribunales de Comodoro Py.
Nuevamente el testigo ratificó que Stornelli fue a su casa, junto al periodista Diego Cabot. Pero dudó o no recordó cuánto tiempo exacto se reunieron. Pero sí recordó en cambio que "Stornelli es amante de Carlos Gardel igual que yo". Las defensas, entre ellas la de Roberto Baratta, también apuntaron respuestas de Bacigalupo basadas en “deducciones”
Pero uno de los momentos más llamativos de la audiencia fue una frase lanzada por el propio testigo. A la pregunta del abogado Enrique Arce, que representa al empresario Mario Rovella, sobre si el testigo tenía alguna aversión a la expresidenta y a los exfuncionarios que son juzgados, Bacigalupo admitió: “Se la hago corta. Todo lo que tenga olor a peronismo me cae como la patada de un burro, pero no desde ahora, desde joven”. A muchas preguntas, Bacigalupo manifestó no recordar por el paso del tiempo.
Reiteró varias veces que no sabía lo que el chofer Oscar Centeno anotaba, pero que presupone el contenido, por lo que el propio Centeno le había contado. "Se me presentó una vez en la vida la oportunidad para accionar contra esa gente”, sostuvo sin dudarlo.
Que por ello le había sugerido acudir a la justicia, “a ponerse a derecho” con el juez Claudio Bonadío, y como no lo hacía, ahí decidió contactar a los medios. Como su vecino era Cabot, periodista del diario La Nación, se los entregó a él. Relató que él no le contó a nadie mientras guardaba los cuadernos en una habitación de su casa. “Ni mi único hijo sabía que yo guardaba esos cuadernos”.
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