Embargan y procesan a De la Rúa por cinco muertes en los violentos incidentes de 2001

Política

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Por NA

  • Según el Juez Bonadío, el ex presidente De la Rúa mostró una conducta imprudente y negilgente para evitar los crímenes de diciembre de 2001.
  • El magistrado además cuestionó que nadie supiera lo que estaba ocurriendo ni siquiera a través de los medios.

El ex presidente Fernando De la Rúa fue procesado por cinco homicidios durante la sangrienta represión policial a las protestas ocurridas el 19 y 20 de diciembre de 2001 contra su gobierno, se informó en los tribunales.

El procesamiento, sin prisión preventiva, fue resuelto por el juez federal Claudio Bonadío, que lleva este expediente desde hace pocos meses porque la jueza original, María Servini de Cubría, se excusó tras llevar la causa durante seis años sin resolver nada.

El procesamiento también es por 172 hechos de lesiones a manifestantes e incluye el embargo de 20 millones de pesos al ex presidente.


 


El juez federal Claudio Bonadío afirmó que el ex presidente de la Rúa mostró una conducta "imprudente y negligente" para evitar los crímenes del día de su renuncia y luego pretendió evadir su culpa con una "pretendida ignorancia o desinformación". 


 


Al procesar al ex presidente por cinco homicidios culposos, Bonadío dio por probada "claramente la conducta imprudente y negligente del ex presidente". 


 


"No doy credibilidad a los dichos del ex presidente, en cuanto a su desconocimiento", expresó y descartó que no haya escuchado detonaciones originadas en Plaza de Mayo desde sus oficinas en Casa de Gobierno, según la extensa resolución.


 


"Hablar de algún tipo de desconocimiento de la situación que se estaba atravesando no se corresponde con la verdad", agregó. 


 


Imposible que nadie haya visto un medio ese día


 


Además, el juez descartó que ningún asesor lo haya informado de los sucesos, incluida "la propia familia, que es de público y notorio que tenían determinados roles de asesoramiento y gestión". 


 


"Es imposible creer que ninguno de estos funcionarios, asesores, correligionarios, amigos o familiares, accediera a su presencia de manera personal o por cualquier otro medio, entre las 10 y las 17 o 18 horas" de ese día para dar "noticias de la gravedad de los acontecimientos". 


 


Bonadío encontró imposible que nada haya motivado a De La Rúa a "encender un televisor o una radio o más no sea asomarse a alguna ventana y ver en panorama que acontecía en el 'jardín de su propia casa'". 


 


Por ello concluyó que incurrió "en una violación activa de las normas de cautela, de una diligente atención al actuar y al controlar las consecuencias de sus acciones". 


 


El juez consideró además que "no existen muchas dudas para sostener que Fernando de la Rúa conocía el desarrollo de los acontecimientos" y no puso "un límite al desborde represivo". 


 


"Una vez ocurridos los hechos buscó a partir de una pretendida ignorancia o desinformación evadir las responsabilidades propias de su función, en un intento de morigerar su situación procesal", agregó Bonadío. 


 


De la Rúa "faltó a su deber de cuidado, al no controlar los sucesos que se desencadenaron después que firmara el decreto por el cual estableció el estado de sitio". 


 


"Esa falta de control derivó en la muerte de cinco personas y lesiones de otras", puntualizó. 


 


"De la Rúa ve televisión cuando le conviene", ironizó el juez


 


El juez recordó que previo a los asesinatos "día a día la espiral de violencia se incrementaba, la que siguió durante un lapso importante de tiempo después de la renuncia de Fernando de la Rúa". 


 


"Podemos afirmar que la conducta del imputado claramente encuadra en la definición del término de imprudencia", concluyó. 


 


El magistrado enfatizó que los dichos del ex presidente referidos a que ese día no vio lo que ocurría ni siquiera por televisión "se dan de bruces" con las contradicciones referidas a "si vio o no vio por los medios las escenas que daban cuenta del nivel de violencia que estaba desarrollándose". 


 


"Extraña situación, donde el encartado ve televisión cuando le conviene", ironizó. 


 


De la Rúa "dio una orden, la de implementar el estado de sitio" y estaba "en pleno conocimiento de los actos de violencia que se habían producido en los días anteriores", concluyó.

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