Javier Milei prometía "un cañonazo en la cabeza" de los funcionarios sospechados de corrupción

Política

No hace muchos, el Presidente aseguraba que ante una “sospecha barra sombra” de corrupción no cubriría a ningún funcionario: “Le pongo un torpedo en la cabeza. No me importa nada”.

“La ética como política de Estado”, fue la consigna que desde hace un tiempo adoptó el Gobierno Nacional para guiar su derrotero, independientemente del brutal ajuste y la desintegración del tejido social de la Argentina.

Pero Javier Milei, al menos en lo discursivo, desde siempre sostuvo que su gestión se caracterizaba por una honestidad brutal, lo que quiso demostrar con sus exabruptos como con sus violentas consignas contra todos los adversarios de turno, que cada vez son más y prometen ser legión.

De hecho, a mediados de 2024, cuando recién llevaba unos pocos meses de gestión, se lo veía decidido a terminar con cualquier tipo de corrupción gubernamental, incluso cuando hubiera una sospecha que recayera sobre alguno de sus funcionarios.

“Cada vez que hubo una sospecha barra sombra de corrupción sobre algún miembro del Gobierno, fue eyectado absolutamente”, anunciaba en entonces en una entrevista televisiva que, cuando todavía contaba con consenso generalizado, vio medio país.

manuel adorni dolares
Manuel Adorni y sus dólares bajo sospecha.

Manuel Adorni y sus dólares bajo sospecha.

Y añadía: “Es decir: yo si encuentro alguien con las manos en la lata, no tengo ningún problema en pegarle un cañonazo en la cabeza... El que las hace las paga”, sentenciaba, agregando una virulenta sentencia: “Casi que sería un esquema persa… Digamos, o sea: te agarro robando, te corto la mano”.

“Las denuncias pueden existir, pero no voy a cubrir a ningún funcionario. Le pongo un torpedo en la cabeza. No me importa nada. Mi compromiso es con los argentinos”, afirmaba el Presidente que, tal vez, no sospechaba que las balas de la Justicia comenzarían a picar cerca dos años más tarde.

Manuel Adorni lo era entonces y lo sigue siendo, hoy como inamovible jefe de Gabinete, y a pesar de que las “sospechas barra sombras” de corrupción que pesan sobre él, se mantiene incólume como un virtual segundo jefe de la administración pública nacional.

Gracias al mismísimo Milei, por cierto, que por ahora no ha mostrado señales, siquiera, de querer eyectarlo y mucho menos de “pegarle un cañonazo en la cabeza”; al contrario, fuentes de Casa Rosada insisten: él y solo él sostiene a Adorni en el gabinete, pese a que con cada día que pasa le cuesta más a su imagen.

Javier Milei en 2024 sobre funcionarios sospechados de corrupción

Javier Milei en 2024 sobre funcionarios sospechados de corrupción.

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