José Luis Espert pidió su sobreseimiento: "Sin origen ilícito probado no hay nada que lavar"

Política

El exdiputado presentó un descargo de 65 páginas ante el juez federal de San Isidro, Lino Mirabelli.

El ex diputado José Luis Espert presentó este miércoles un descargo de 65 páginas ante el juez federal de San Isidro Lino Mirabelli, en el marco de la investigación por presunto lavado de activos vinculada a una transferencia de USD 200.000 que recibió en 2020 desde una cuenta de una empresa vinculada a Federico “Fred” Machado, condenado recientemente por lavado en Estados Unidos.

El economista rechazó cada uno de los puntos de la imputación, sostuvo que el dinero tuvo como origen un contrato de consultoría y pidió su sobreseimiento o, subsidiariamente, la falta de mérito.

Espert presentó ante el juez federal Lino Mirabelli su ampliación de indagatoria en un descargo de 65 páginas, acompañado por documentación, con el que busca refutar la acusación por presunto lavado de activos.

El dirigente imputado sostuvo que la hipótesis de la investigación no solo carece de pruebas sino que, según planteó, resulta incompatible con la forma en que fueron realizadas las operaciones cuestionadas.

La imputación, según detalló el propio Espert, se centra en cinco hechos: la recepción en enero de 2020 de USD 200.000 en una cuenta bancaria de Estados Unidos, enviados desde una cuenta de una empresa vinculada a Federico Machado; el posterior ingreso de parte de ese dinero a la Argentina, retiros de efectivo y la compra de un automóvil; la utilización posterior de esos fondos para adquirir otro vehículo y realizar una inversión inmobiliaria; el supuesto origen ilícito del dinero y, finalmente, una presunta maniobra de ocultamiento mediante la sociedad Varianza S.A., cuestiones contables y declaraciones impositivas.

“Nadie lo probó”: la defensa sobre el origen de los USD 200.000

Uno de los principales argumentos de Espert apunta directamente al supuesto origen ilícito de los fondos.

“La imputación dice: ‘el dinero era ilícito’. Respondo: nadie lo probó”.

El economista sostuvo que la cuenta desde la cual recibió el dinero era la cuenta comercial de una empresa de aviación y que por allí se realizaban operaciones con numerosas contrapartes. Remarcó además que, según su descargo, ningún tribunal argentino o extranjero declaró que esa transferencia específica proviniera de un delito.

“El propio pedido fiscal usa la palabra ‘presuntamente’”, señaló Espert, y agregó: “Sin origen ilícito probado no hay nada que ‘lavar’: se cae el edificio entero”.

El contrato de consultoría: “Está más documentado que la mayoría de los contratos”

Frente a la hipótesis de que el contrato con la consultoría Minas del Pueblo utilizado para justificar el pago fue simulado, Espert sostuvo que existe abundante documentación que acredita su existencia.

Según explicó, el contrato fue firmado y certificado ante escribano en junio de 2019 y cuenta con una apostilla internacional del Estado argentino. También señaló que existen correos electrónicos de 2019 incorporados al expediente mediante una extracción pericial forense, una reunión previa y tres testigos que, de acuerdo con su descargo, corroboraron los hechos.

“El trabajo encomendado —reordenar la deuda de una minera y diseñar su plan de crecimiento— es exactamente la especialidad que ejercí toda mi vida para ministerios, cámaras y grupos empresarios”.

Por eso, calificó de infundada la acusación de que el contrato de consultoría haya sido creado para justificar dinero ilícito.

“No lo sabía nadie”: qué dijo sobre su vínculo con Federico Machado

Otro de los puntos de la defensa es la acusación de que Espert debía conocer el supuesto origen ilícito de los fondos.

Su respuesta

“En 2019 y 2020 no existía una sola alerta, causa o reporte sobre Machado”.

Espert sostuvo que tampoco los bancos estadounidenses que intervinieron en los movimientos habían detectado irregularidades y recordó que distintas personalidades públicas de Argentina y del exterior habían viajado en aviones de Machado o realizado negocios con él sin que, según afirmó, fueran investigadas.

“Todo la información estatal sobre él es de 2021 en adelante”, afirmó. Y cuestionó que la acusación pretenda sostener que él debía haber conocido información que, según su planteo, tampoco estaba disponible para organismos estatales o entidades financieras.

“Todo lo hice a mi nombre”: el argumento contra la hipótesis de lavado

Espert también rechazó que las operaciones posteriores a la recepción del dinero hayan sido maniobras destinadas a ocultar su origen.

“Todo lo hice a mi nombre”

En ese sentido, enumeró que hubo un único giro a su cuenta, transferencias que firmó, retiros realizados personalmente por ventanilla, dos vehículos comprados en concesionarias y agencias, con facturas y recibos, y una inversión inmobiliaria canalizada mediante un fideicomiso inscripto.

También destacó que la sociedad Varianza S.A. estaba a su propio nombre, tenía sede legal en su domicilio y que los sueldos fueron declarados ante el fisco.

El planteo de la defensa es que las operaciones cuestionadas no tuvieron las características habituales de una maniobra de ocultamiento: no hubo, según Espert, anonimato, fraccionamiento ni utilización de terceros o testaferros.

La cuestión impositiva: “Es exactamente al revés”

Otro capítulo del descargo está dedicado al tratamiento fiscal del dinero.

Espert negó que las cuestiones impositivas puedan ser utilizadas como prueba de una maniobra de lavado y sostuvo que cualquier omisión fue una cuestión administrativa posteriormente corregida.

“Es exactamente al revés”

Según explicó, la situación fue corregida mediante declaraciones rectificativas y los impuestos correspondientes fueron pagados. También rechazó que la documentación elaborada por sus contadores constituya una “ingeniería contable” destinada a encubrir un delito.

“Convertir el ejercicio corriente de una profesión en ‘colaboración’ con un delito, sin probar que nadie conociera falsedad alguna, invierte las reglas más básicas del derecho penal”.

Además, negó que haya existido un enriquecimiento extraordinario y sostuvo que el aumento patrimonial señalado en la denuncia responde en buena medida a la valuación fiscal y a la inflación.

“Un lavado sin beneficiario”

En un tramo de su descargo, Espert cuestionó cuál habría sido el objetivo de la supuesta maniobra.

“Todo lavado tiene un para qué: o se le devuelve el dinero limpio a su dueño, o uno disfraza el origen de dinero propio”.

Y planteó dos escenarios.

“¿Lavé para Machado?”, se preguntó. Su respuesta fue que ningún dólar volvió al empresario y que el dinero permaneció en una cuenta a su nombre, fue gastado a su nombre y tributó a su nombre.

“¿Lavé para mí mismo?”, continuó, para luego cuestionar la lógica de la acusación: según sostuvo, habría que aceptar que planificó una operación sofisticada con escribano, apostilla, correos y testigos, pero que al mismo tiempo cometió el supuesto error de recibir el dinero desde la cuenta de un tercero distinto del contratante y sin exigir una factura.

“El estafador prolijo y el chapucero no caben en la misma persona”.

Espert también cuestionó la necesidad de que Machado utilizara una transferencia de USD 200.000 a la cuenta de un economista que, en ese momento, era candidato presidencial.

“Un delito sin objeto probado y sin beneficiario posible no es un delito difícil de probar: es un delito que no ocurrió”.

Pedido de sobreseimiento y nuevas medidas de prueba

Sobre el final del descargo, Espert pidió su sobreseimiento y, subsidiariamente, que se dicte la falta de mérito.

Además, ofreció nuevas medidas de prueba, entre ellas informes a organismos nacionales y extranjeros y nuevas constataciones documentales. También manifestó su adhesión a medidas probatorias solicitadas por otras partes.

“No rehúyo la investigación: la reclamo, completa y con todas las garantías”.

El economista cerró su presentación reivindicando su confianza en la Justicia y sostuvo que su defensa no se basa en un acto de fe, sino en documentación incorporada al expediente.

Dejá tu comentario