A 10 años del caso, ¿qué pasó con Gabriela Arias Uriburu y sus tres hijos?
Hace justo una década, Gabriela Arias Uriburu fue la mujer del año por una dramática historia que le tocó protagonizar: su marido raptó a sus tres hijos y se los llevó a vivir a Jordania, sin permitir verlos por mucho tiempo.
Ese tema, transformado en sus momentos por los medios en una aventura mediática en la que se siguió cada uno de los pasos de una mujer que luchaba por recuperar a sus hijos, o al menos volver a verlos, se inició hace justo 10 años.
La mujer, con el Año Nuevo, y tras llegar de Jordania donde pasó la Navidad con sus hijos, contó la actualidad de la situación y conmovió con su “constante renacer de la muerte”.
“Hace poco yo renuncié a todo hacia los chicos, y eso me permitió tener un régimen de visita de dos veces al año”, confesó Arias Uriburu en una entrevista con el programa “23 minutos”, de CN5.
“Mi ex marido cedió y me deja verlos porque yo cedí todo. Entregué todo. Cerré todas las causas que había iniciado”, contó. A partir de ese acuerdo, puede ver a sus tres chicos Karim, Zahira y Sharif, dos veces al año.
Ante ese arreglo, por el que reconoció que sus amistades le dijeron “loca” pero que buscó para que “los chicos crecieran en paz”, dijo: “No tengo nada en lo formal, solo el corazón de ellos. Es muy romántico pero real”.
"No tengo odios, con odio no podría seguir"
Su historia había comenzado en 1997, cuando su marido Imad, viviendo en Guatemala, se llevó a sus hijos a Jordania, un país al que la mujer no podía ingresar. Esto despertó en ella una larga carrera mediática que incluyó gestiones gubernamentales, de mediadores, de “famosos” y hasta la hizo llegar hasta el Papa Juan Pablo II o Hillary Clinton.
En aquel entonces Karim tenía 5 años, Zahira 3 y Sharif casi 2. Sus fotos, además de sus historias, recorrieron todo el país, junto al testimonio de su madre que, reconoció, en todo ese tiempo, “pasé por muchas muertes mías”.
“No sabía si podía seguir viviendo. Hasta el año pasado me acostaba en la cama y había una persona muerta, que era yo. Hasta que resurgí como el Ave Fénix. Lloré sobre mis huesos y hoy lo más maravilloso es trascender mi persona en su vida”, dijo.
También recordó emocionada el reciente encuentro que tuvo con ellos para Navidad. “Estaba en la India y mi ex marido me preguntó si no quería pasar por Jordania. Y fui. Hice gestiones con Julio Grondona para que me consiguiera una camiseta de Messi, que uno de mis chicos es fanático, y se la llevé. Fue hermoso”, recordó.
Hoy, explicó, chatea con ellos “casi todos los días” mientras espera el próximo encuentro, que podría ser en marzo. “No tengo odios hacia él. Con odio, no podría seguir”, afirmó la mujer, quien hoy encabeza la Fundación para los Niños Unidos del Mundo.
“El 10 de diciembre de 1997 mis tres hijos desaparecieron y por durante tres meses no supe nada de ellos; era como si se los hubiera tragado la tierra. Puedo decir que para mí fue determinante esa fecha: morí; ya nada seria igual para mis hijos, para mí y también para Imad. Acabada y gimiendo debía decidir si me entregaba al dolor y a la ira o reconstruía mi ser dándome a luz nuevamente para emprender el camino de la búsqueda por mis hijos”, relata desde la web de la entidad, www.foundchild.org.ar.
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