Advertencia fatal: "Los jóvenes son militantes del riesgo"

Sociedad

*Lo afirma el sociólogo Marcelo Urresti, quien también habla de la cultura del descuido que vivimos los argentinos.
*Chicos y chicas manejan borrachos y mueren de a miles en accidentes de autos en una especie de genocidio juvenil.
*El alcohol, la droga y los deportes “extremos” matan a los jóvenes, mientras que la sociedad no ofrece estrategias concretas para evitarlo.

Los accidentes de tránsito son la principal causa de muerte en las personas de 0 a 30 años. El domingo pasado murieron seis jóvenes al cruzar una barrera baja. Los registros de conducir se entregan sin muchas vueltas. Los adolescentes toman alcohol como si tomaran agua. Estas son realidades que, sumadas a características evolutivas típicas de la edad, ponen a la juventud en situación de riesgo.
¿Estamos frente a un “genocidio” de jóvenes en la Argentina?

En diálogo con minutouno.com, el sociólogo Marcelo Urresti, docente e investigador del Instituto Gino Germani de la UBA,  propone una explicación basada en tres lamentables pilares:

"En la Argentina, lo urgente se atiende antes que lo necesario y no hay gente dedicada a trabajar en prevención", airma el sociólogo Marcelo Urresti    

1. Los controles públicos tienden a relajarse y padecen corrupción,  desidia y descuido, lo que no permite prever situaciones.

 


2. Los jóvenes son militantes del riesgo, porque no lo calculan o lo calculan pero lo desafían, siempre desde el plano físico, no desde lo mental o lo espiritual. La relación del joven con la muerte es muy distante, sienten una invulnerabilidad que los lleva a conductas temerarias que pueden costarles la vida.



3. La cultura individualista hace que la gente piense que las desgracias no les van a ocurrir, que esas cosas les pasan a otros, entonces no usa el cinturón de seguridad o no tiene precauciones que los afectan a ellos y a los demás.


"La cultura del descuido, sumada a la característica de los jóvenes, que son militantes del riesgo, explica la enore cantidad de muertes que se están dando en el país", explica el especialista.   

“En la Argentina hay una cierta cultura del descuido general y en especial en los jóvenes que, por sus características, se sienten inmortales –explica Urresti-. Hay sociedades donde esta particularidad de los jóvenes se conoce y se establecen políticas que intentan reducir el riesgo: se trata de incidir directamente sobre las cadenas de factores de riesgo. En nuestro país, en cambio, se avanza sobre estos aspectos después de que ocurre una desgracia, porque hay urgencias que acaparan la atención y no hay un grupo de personas destinado a trabajar en la prevención”, señala el especialista y plantea que, en la Argentina, la urgencia siempre es más importante que la necesidad, mientras que en las culturas anglosajonas la seguridad es primero y es pública.

 


Para Urresti, Cromañón fue producto de una suma de factores: corrupción, desidia y "a mí no me va a pasar".    

Urresti dice que en la Argentina, una de las principales causas de muerte por cuestiones externas son los accidentes que tienen que ver con el descuido. “Un ejemplo fue Cromañón, que fue una suma de corrupción, desidia y 'a mí no me va a pasar': tiro la bengala, si total a mí no me va a pasar nada, es lo que piensan los jóvenes”, afirma el sociólogo, que, además, asegura que los argentinos tenemos un bajísimo autocontrol: “Solamente funcionamos cuando los controles vienen de afuera. –señala Urresti-. Por ejemplo, para que la gente usara el cinturón de seguridad hubo que poner multas y en la calle, en vez de pensar que se trataba de una campaña de prevención, se comentaba que Aníbal Ibarra –el jefe de Gobierno de entonces-, tenía que “hacer caja”, lo cual es ridículo”.


En síntesis, y siguiendo la línea planteada por el sociólogo, los argentinos tendríamos que hacer modificaciones desde lo individual y desde lo colectivo para dejar de lamentar las muertes de miles de jóvenes.


 

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