Advierten que El Niño y el Super Niño multiplican el riesgo de enfermedades en la Argentina

Sociedad

Aseguran que las inundaciones, el calor extremo y los cambios en los ecosistemas favorecen la propagación de enfermedades transmitidas por el agua, los mosquitos y la fauna desplazada.

El fenómeno de El Niño no solo está modificando el clima: también está amplificando los riesgos sanitarios en América Latina, incluida la Argentina, ya que crea las condiciones ideales para la propagación de enfermedades infecciosas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los eventos que trae aparejado el fenómeno, como lluvias torrenciales, inundaciones y los picos de temperatura, son el caldo de cultivo para esas enfermedades.

Para la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), hay una probabilidad superior al 90% de que El Niño alcance una intensidad “muy fuerte” (Super Niño) entre fines de este año y comienzos del próximo. Y en la Argentina, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que el fenómeno está activo y persistirá durante el verano 2026-2027.

Alerta por las enfermedades infecciosas

En ese contexto, los organismos internacionales advierten que el impacto sanitario podría ser severo si los países no activan sus planes de contingencia frente a las inundaciones y el colapso de los sistemas de saneamiento, que son el primer eslabón del riesgo.

El agua contaminada favorece la aparición de hepatitis A, gastroenteritis y leptospirosis, enfermedades que se transmiten por contacto con barro o líquidos infectados con orina de animales, además de que con la acumulación de basura proliferan los roedores que elevan el riesgo de hantavirus.

Las inundaciones y los anegamientos ya son moneda corriente en el Litoral.

Las inundaciones y los anegamientos ya son moneda corriente en el Litoral.

El segundo gran grupo de amenazas está vinculado a las enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue, la chikungunya y el Zika, teniendo en cuenta que las altas temperaturas y el agua estancada multiplican los criaderos del Aedes aegypti, vector de estos virus.

La OPS recordó que durante episodios anteriores de El Niño se registraron epidemias de Zika y chikungunya en 2015-2016 y niveles récord de dengue en 2023-2024, con más de 5,2 millones de casos adicionales en la región.

Las crecidas también desplazan serpientes, alacranes y roedores hacia zonas urbanas, lo que aumenta la demanda de sueros y antídotos. Los especialistas recomiendan no manipular estos animales y contactar a los equipos de zoonosis municipales ante cualquier aparición.

Vacunas incompletas y vulnerabilidad social

Según los especialistas, la baja cobertura de vacunación en varios países del Cono Sur agrava el panorama. En este sentido, los epidemiólogos advierten que el hacinamiento en centros de evacuados podría facilitar el contagio de enfermedades respiratorias y el resurgimiento del sarampión o la polio si no se completan los esquemas de inmunización.

En definitiva, una educación sanitaria que incluya como primera medida la vacunación y el acceso a agua potable son las herramientas más eficaces para reducir el impacto de este episodio climático que, según los expertos, podría ser uno de los más intensos en más de 70 años.

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