Multinacional cierra planta en Campana y despide a los operarios: "Hay 250 familias que dependen de esto"

Economía

Bunge paró su producción en Campana sin previo aviso. Los testimonios de los empleados que se enteraron al llegar a sus turnos de trabajo.

La crisis industrial suma un nuevo golpe. La multinacional Bunge decidió cerrar su planta de fertilizantes en la localidad de Campana, argumentando una fuerte caída en las ventas y la imposibilidad de competir frente a los precios de los importados. La medida deja a más de 200 familias sin sustento económico y encendió alarmas en el sector químico.

El cierre intempestivo y el relato de los trabajadores

El cierre de la planta sorprendió a todos los empleados, quienes no recibieron ningún tipo de preaviso. El periodista Leandro Trachenco, en diálogo con C5N, relató cómo se enteró el personal: "El día lunes a las 5 de la tarde la empresa se comunica con el sindicato, a la vez con los trabajadores acá dentro de la planta, diciendo que la empresa Bunge Planta Campana dejaba de operar y que cerraba las puertas".

La periodista Mariela López Brown, desde el lugar de los hechos, destacó la manera en la que los empleados fueron informados: "La sorpresa de todos estos trabajadores... ellos vinieron a trabajar el día lunes, hicieron la tarea que debían hacer, y en el momento de irse, se van de combi... alguien les avisa que cierra la planta". Según detalló, el personal pensó inicialmente que la orden de regresar de la ruta se debía a que algún compañero no había subido a los vehículos de traslado, pero al regresar al predio se encontraron con la inesperada noticia de que la fábrica no volvería a abrir.

El impacto en el empleo y las negociaciones salariales previas

El cese de actividades afecta directamente a 110 trabajadores de planta permanente y a un gran número de empleados tercerizados. Un delegado presente en el móvil de C5N detalló la magnitud de los despidos: "Hay 80 trabajadores convencionados, el resto personal fuera de convenio... y el resto son todos trabajadores satélites que son los que hacen el servicio y el mantenimiento de la planta... Son alrededor de 200, 250 familias que están dependiendo de esta fuente de trabajo".

La decisión empresaria generó un profundo desconcierto en el Sindicato del Personal Químico y Petroquímico de Zárate-Campana, que semanas atrás había cerrado paritarias con la firma sin recibir ninguna advertencia sobre una posible crisis. En este sentido, un operario destacó la paradoja de la situación: "Es más, en mayo nosotros discutimos paritarias con la empresa... sin ningún tipo de problema... era mantener el costo de vida de lo que teníamos y no adujeron que había problemas ni con la producción ni con las ventas".

A la espera de una audiencia con el Ministerio de Trabajo y la empresa, los trabajadores mantienen una vigilia frente a las instalaciones en defensa de sus empleos. "Nosotros queremos la fuente de trabajo funcionando. No queremos una pila de plata que ni indemnizaciones que nos van a durar, porque los trabajadores están acostumbrados a venir, hacer su trabajo acá y no conocen nada de lo que es afuera", sentenció uno de los operarios, advirtiendo que si no se defiende a la industria nacional, la situación social se agravará profundamente.

Dejá tu comentario