Chupines, colores, clics y flequillos, parte del estilo flogger

Sociedad

Ser "flogger" dejó de ser una simple moda adolescente argentina para convertirse en un estilo de vida de miles de chicos que suben sus fotos a internet y comparten experiencias en "fotologs", además de vestir y peinarse de manera similar.

Remeras estampadas y pantalones chupines (ajustados), en ambos casos de colores vivos, combinados con un peculiar corte de pelo y una cámara fotográfica digital siempre en mano y lista para hacer "clic", representan los símbolos distintivos de esta populosa tribu urbana del siglo XXI.

Los chicos se toman fotos de manera permanente para difundirlas en sus sitios webs en "fotologs" (de allí proviene justamente la denominación de "flogger").

Las páginas de internet de los miembros más afamados de este grupo, como las que poseen Agustina Vivero y Marco Colom, más conocidos como "Cumbio" y "Marco el Principito", respectivamente, acumulan millones de visitas.

Calzados por lo general con zapatillas de lona, los "floggers" se caracterizan además por ser amantes de la música electrónica y por su especial corte de pelo, semilargo, pero principalmente con un flequillo que les tapa de manera parcial el rostro ("planchado", en la medida de los posible).

La popularidad de los integrantes de esta tribu urbana se basa en la cantidad comentarios diarios que reciben en sus sitios, donde las fotos que cada uno de ellos "postea" suelen tratarse en su mayoría de autorretratos.

Los "floggers" no tienen una ideología política distintiva y representan un fenómeno social que suele ser criticado por su presunta tendencia hacia la frivolidad y la superficialidad y por el exceso de exposición pública de los jóvenes.

También se los tilda de estereotipados a estos chicos, al seguir un patrón común de conducta y estilo determinado.

El principal sitio de reunión de los "floggers" en Buenos Aires es la zona del Abasto, donde ya protagonizaron peleas -en cercanías del shopping del barrio- con integrantes de otras subculturas adolescentes en los últimos tiempos.

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