Del código al daño real: cuáles son los riesgos de las sociedades automatizadas y las DAO que frenan el debate

Sociedad

Especialistas y organizaciones advierten sobre los peligros estructurales de habilitar empresas operadas por inteligencia artificial. sin supervisión humana.

El debate en torno a la reforma de la Ley General de Sociedades que se discute en el Senado de la Nación dejó al descubierto una discusión de profunda gravedad institucional, en medio de advertencias a nivel global respecto al uso y avence de la inteligencia artificial.

El núcleo de la controversia no gira en torno a cuestiones fiscales o trámites burocráticos, sino a los riesgos sistémicos que implican la Sociedad Automatizada (Artículo 14) y las Sociedades Descentralizadas Autónomas Operativas (Sección V, artículos 258 a 265).

Al delegar la gestión corporativa en algoritmos de inteligencia artificial y contratos inteligentes (smart contracts), el proyecto oficial introduce amenazas concretas sobre las que advierten tanto juristas locales como investigadores internacionales.

Los principales peligros de delegar empresas en la inteligencia artificial

  • La disolución de la responsabilidad jurídica: El pilar del derecho mercantil histórico se sustenta en la existencia de una persona humana o jurídica clara sobre la cual recaigan las consecuencias civiles y penales de su accionar. Con las sociedades automatizadas, la gestión queda en manos de modelos algorítmicos. Si una decisión automatizada causa daños patrimoniales masivos, quiebras fraudulentas, perjuicios ambientales o vulneración de derechos, la normativa deja un vacío crítico al no haber un responsable humano directo y verificable que responda con su patrimonio o su libertad.

  • El "efecto caja negra" y la autonomía fuera de control: La propia evolución de la industria tecnológica —marcada por recientes dimisiones y advertencias públicas de investigadores de gigantes como OpenAI y Anthropic— demuestra que ni los creadores de los sistemas más avanzados del planeta logran prever o controlar totalmente el comportamiento de modelos autónomos en constante autoaprendizaje. Permitir que estructuras comerciales operen bajo este nivel de opacidad técnica expone al mercado a fallos sistémicos imprevisibles.

  • Vulnerabilidad ante delitos económicos y lavado de dinero: En el caso de las DAOs (organizaciones descentralizadas), la operatoria se rige mediante código informático en redes de bloques sin una administración central. Esto facilita operaciones anónimas o transfronterizas instantáneas, convirtiéndolas en vehículos jurídicos altamente permeables para la evasión fiscal, el fraude automatizado y el lavado de activos, anulando la capacidad de control de los organismos de regulación y fiscalización del Estado.

  • La falta de un marco de contención y seguros obligatorios: La introducción de estas figuras carece de las salvaguardas mínimas exigidas por la bibliografía especializada internacional, como protocolos de auditoría en tiempo real, trazabilidad obligatoria de cada decisión empresarial y regímenes de seguros patrimoniales obligatorios que cubran catástrofes operativas provocadas por fallas de software.

Para las organizaciones de la sociedad civil y diversos referentes jurídicos, sancionar un régimen de esta naturaleza a libro cerrado y sin un marco integral de gobernuenza para la inteligencia artificial significa convertir a la Argentina en un territorio de experimentación jurídica sin red de protección para la ciudadanía.

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