El Gobierno dice que el consumo de carne de burro es una "operación" mediática internacional
Aunque una senadora libertaria de Jujuy llegó a decir que era "un plato fino", desde Casa Rosada reaccionaron cuando preguntaron por el "manjar" desde Alemania.
El Gobierno está atento a la mirada extranjera sobre Argentina, ya sea para buscar inversiones o para repeler historias virales sobre el país, como ocurrió en las últimas horas, cuando la Oficina de Respuesta Oficial de la Casa Rosada tuvo que desmentir a una agencia de noticias que reprodujo la cuestión de la venta de carne de burro.
"Sigue la operación internacional por la carne de burro", titularon desde la cuenta de X que el Gobierno usa de manera oficial para supuestamente desmentir el contenido viral o falso sobre la Argentina.
La "operación internacional", en este caso, llegó cortesía de un artículo de la agencia alemana de noticias DW (más bien de su versión en castellano, DW Español) titulado "Carnicería argentina vende carne de burro ante la subida de la vacuna".
"Una carnicería de la Patagonia comenzó a vender carne de burro para el asado argentino", se escucha decir a Jason Mayne, el corresponsal para DW Español que explicó que en dos días se vendieron 500 kilos porque "cuesta la mitad de precio que la carne vacuna" y "el asado, la carne a las brasas, define a la cultura gastronómica argentina".
Lo curioso es que en marzo de este año una senadora de Jujuy integrante del bloque de La Libertad Avanza se encargó de defender el consumo de carne de burro o de llama diciendo que "para la gente europea es un plato fino" y que "no sabemos valorar lo que tenemos".
"La iniciativa llega en un contexto de fuertes aumentos en el precio de la carne vacuna, que se disparó un 70 % en el último año", señaló el medio de origen alemán que hizo notar que "el consumo de carne de burro no está regulado a nivel nacional".
La respuesta oficial desde Casa Rosada
"El medio extranjero DW, que viene operando a diario en la Argentina, amplifica una vez más un caso aislado y marginal con el claro propósito de dañar la imagen de la República Argentina. Se trató de una única carnicería que comercializó una cantidad mínima de un producto absolutamente ajeno a los hábitos alimentarios y tradición gastronómica de los argentinos", señalaron desde la cuenta de respuestas oficiales en X.
"Bajo el gobierno del Presidente Javier Milei, la inflación se ha reducido drásticamente y la economía avanza con determinación en su proceso de estabilización, ordenamiento y recuperación. Los datos oficiales son contundentes: durante 2025 el consumo per cápita total de carnes aumentó un 3,85%, alcanzando los 116,4 kg por habitante, y la producción porcina creció un 15,7% en el primer trimestre de 2026", siguieron.
En el discurso oficial se sostiene que "nuestro país mantiene uno de los niveles más altos en consumo per cápita de carne vacuna de la más alta calidad, pilar irrenunciable de nuestra identidad cultural y productiva", aunque los precios de la carne -de cerdo, pollo y especialmente vacuna- no hicieron más que subir en lo que va de la gestión libertaria.
Sin decir una palabra sobre la suba de los precios de la carne, el Gobierno hizo énfasis en escenarios hipotéticos, agitando sábanas como si fuesen fantasmas.
"Más grave aún sería si esta administración hubiese sido kirchnerista: los argentinos ni siquiera estarían consumiendo carne, sino directamente insectos y productos derivados. Prevalecieron las costumbres argentinas frente a las agendas globalistas que promueven la sustitución de la carne tradicional por insectos, como las que opera sistemáticamente el citado medio", cerraron.
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