El peligro impune de correr picadas en las calles

Sociedad

* Los casos de jóvenes que realizan carreras de autos en la ciudad y que provocan la muerte de transeúentes se siguen extendiendo.
* Los acusados, como Sebastián Cabello y Pablo Mancini, son condenados a pocos años de prisión y quedan en libertad.
*Muchos de los que corren se reúnen en Internet para discutir sobre motores y calles especiales.
* Un especialista aseguró a minutouno.com que los jóvenes suelen gastar cerca de $ 3.000 para preparar un auto, pero que muchos corren con "autos estándar que llegan a los 200 kilómetros por hora y no tienen buenos frenos".

Suelen ser jóvenes que buscan adrenalina, que les gustan los autos y que salen a las calles porteñas, por lo general de noche, para correr una picada. Muchos no tienen conciencia del riesgo mortal, otros sí, pero aseguran que la pasión es tan fuerte que prefieren “dar la vida” o hasta quitarla por subirse a un auto a gran velocidad.


 


Las esquinas elegidas para correr picadas no son siempre las mismas, van cambiando para distraer a las autoridades. Pero hay algunas avenidas elegidas por su extensión y la calidad del asfalto. Una de ellas es la Avenida Libertador, donde el sábado pasado un joven atropelló y mató a un adolescente, a la altura de Vicente López. El control de la policía a veces no alcanza, y a veces ni siquiera existe. 

En esa misma avenida había muerto en 2002 Kevin Sedano, también embestido por un joven que corría una picada. La zona más crítica de la Libertador es entre Roca y Corrientes.

Los jóvenes que corren picadas se agrupan, para compartir su pasión y para organizar nuevas carreras en las calles de la ciudad. Internet es uno de los lugares elegidos, por la posibilidad de comunicar a personas de diferentes lugares, y por el anonimato detrás del que los conductores se esconden. Sólo alcanza con poner la palabra “picadas” en el sitio de videos www.youtube.com para que las imágenes proliferen. En el sitio www.enfierrados.com, los jóvenes conductores anónimos comparten sus gustos y debaten sobre los diferentes artículos que hay en el mercado para lograr que un auto corra más rápido.

Daniel Guanatey, que organiza carreras en autódromos y vende equipos especiales, aseguró a minutouno.com que lo principal que se tiene en cuenta para preparar un auto es “condicionar el motor para que el vehículo no patine y para que tenga mayor aceleración. Por lo general, se le pone nitrógeno, se lima la tapa de cilindros, y se bajan los amortiguadores.” 

Guanatey prepara autos para correr en lugares cerrados y asegura que los requisitos para que un mecánico cambie el motor son que el vehículo tenga: “la verificación técnica, jaula anti vuelco, cinturones de seguridad, matafuegos y las medidas de seguridad que se les pide a los autos de carrera”. Además dijo que no cualquiera puede hacerse preparar un auto. “Debe ser mayor de edad, tener registro habilitante y pasar la revisación médica”. 

El especialista precisó que preparar un auto para que corra en pista cuesta alrededor de 40 mil pesos y que “existen autos que tienen 100 mil dólares encima”.

Guanatey explicó: “Los autos que corren en las calles suelen prepararse con tres mil pesos. Les ponen computadoras de autos de inyeccion y le cambian el escape”, pero aclaró que hoy en día muchos autos salen a correr picadas sin estar preparados: “Cualquier auto nuevo tiene mucha potencia. No hace falta prepararlos porque corren a más de 200 kilómetros por hora. Muchos de los que vemos por  televisión son autos estándar, que no tienen nada especial. El problema es que tienen pocos frenos, pero eso a los que corren en lugares públicos no les interesa”. 

Sobre el riesgo que significa correr picadas, aseguró que “si se hace en un lugar cerrado hay muchas medidas de seguridad y cada uno es responsable. El riego mayor es hacerlo en la calle” porque los transeúntes no están avisados del peligro que corren. 

Casos más resonantes

Además de la muerte de Sedano en 2002, las picadas de autos provocaron la muerte de Paolo Mellano, en septiembre de 2003, atropellado por el auto que conducía Federico Ferrazo en una presunta picada.

 En enero de este año, el canillita cordobés Gustavo Cabral resultó atropellado por el auto conducido por Juan Prada, de 20 años, lo que le ocasionó severas secuelas, entre ellas, la pérdida de un brazo y de una pierna.

Uno de los casos más recordados es el del conductor Sebastián Cabello, quien en agosto de 1999 y cuando tenía 19 años, mató en una picada a Cecilia Carman, de 38 años y su hija Vanina en la avenida Cantilo del barrio de Núñez.

En el mes de noviembre de 2003, se celebró el juicio oral de Cabello, y el Tribunal lo condenó a 12 años por homicidio simple con dolo eventual.

La Cámara de Casación redujo esa pena a tres años y lo excarceló, tras considerar que se trató de un "homicidio culposo". De esta forma, Cabello quedó en libertad.

El 25 de diciembre de 2004, un Fiat Uno atropelló a Gloria Domínguez y Natalia Becerra, de 21 años, cuando cruzaban una calle de la localidad bonaerense de Haedo. Gloria falleció y Natalia resultó herida de gravedad. 

El 1 de octubre de 2005, Bonifacio Tévez, de 48 años, salió de su trabajo y al cruzar la Avenida Del Libertador, a 14 metros del cordón, fue atropellado por Pablo Daniel Mancini, quien conducía un BMW. Fue condenado a tres años y también quedó en libertad. 

El sábado último Francisco Vrech murió, cuando fue atropellado por un auto que conducía un joven que corría una picada. Por ahora el acusado está preso, pero la familia teme que lo dejen en libertad.

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