Dos restaurantes abrieron en un mismo local en Villa Crespo

Sociedad

La pandemia y una filosofía en común unieron al creador de Atelier Fuerza con los dueños del restaurante Romero Sierio y desde mayo atenderán en la misma esquina.

"Dos equipos, dos propuestas, una nueva forma de buscar soluciones a los tiempos que corren" fue el lema que surgió del café que hace algunos meses tomaron los responsables de los restaurantes F5 Cantina y Romero Sierio. El resultado está a la vista en el local que comparten desde abril en Jufré y Julián Álvarez, Villa Crespo, donde atienden cada cual tiene su propio horario y modalidad.

La idea original era que F5 Cantina funcionara durante el almuerzo, con su menú deli y panadería de masamadre, y que Romero Sierio ofreciera su propuesta de parrilla a la noche. Pero las disposiciones vigentes hasta el 30 de abril por la pandemia de coronavirus obligaron a reajustar el esquema, como le pasó a casi todos en gastronomía.

"El arreglo sigue en pie, el concepto se va a mantener así. Pero ahora está operando Romero Sierio marcando la propuesta del mediodía para que puedan desembarcar con su marca y nosotros estar tranquilos", explicó a minutouno.com Francisco Seubert, creador de Atelier Fuerza y sus derivados: F1, F2, F3 Mercat (en el Mercat de Villa Crespo), F4 Esquina (que empezó a funcionar en Roseti y Estomba) y, desde mayo, F5 Cantina.

"Creo que con cinco estamos, no quiero tener más efes que un teclado", bromeó Seubert, que a mediados de mayo abrirá su planta de producción en el local sobre Jufré al lado de Romero Sieiro / F5 Cantina. Ahí también se dará el gusto de recibir al público en mesas, "como un café de avenida Rivadavia".

"La gente en general piensa que el cafetín es retro, pero es lo nuestro. Lo que pasó es que lo perdimos un poco. Esto es darle un espacio de revisualización a esas recetas, porque sino las vemos queda para el disfrute de una franja etaria", explicó, poniendo como ejemplo la torta de ricota, "que un chico de 12 años capaz nunca probó" versus la carrot cake hiper instagrameable.

La esquina de Jufré y Julián Álvarez es muy conocida en Villa Crespo porque hasta diciembre de 2020 funcionó ahí el emblemático bodegón La Mamma Rosa, que cerró sus puertas en pandemia. Otro tanto ocurrió en el local donde ahora funciona F4 Esquina.

Reabrir esos locales para gastronomía antes de que se disipara la atmósfera de bodegón era uno de los objetivos de los hermanos Rodrigo y Gonzalo Sieiro y su socio, el sommelier Tomás Romero.

f5 cantina

"Las dos esquinas que alquilamos nosotros son lugares que cerraron. Son de gente grande que los explotó, uno 35 años y otro 27, y el foco está puesto en abrir lugares así y dar trabajo", contó a minutouno.com Rodrigo Sieiro.

En cuanto al menú, "el foco está puesto 100% en la materia prima y no en abrir un lugar y gastar un montón de plata en decoración o en cosas más caretas. Esto es más al hueso. Rescatar lugares que cerraron tiene un valor como fuerte", comentó Sieiro. Su propuesta es "una mezcla de bouchon francés, tratoria italiana y lugar de carnes", o sea, "un poco lo que es una cantina de Buenos Aires".

"Son dos locales distintos, pero tienen un hilo conductor porque es una sociedad interna entre Romero Sieiro y Atelier Fuerza", comentó a este sitio el somelier Tomás Romero, que se ocupa "de la parte operativa y de vinos".

F5 Cantina - Romero Sieiro

Montar y mantener un sólo local, dividir los gastos y tener una línea "filosófica" similar les permitió compartir la apuesta de emprender en gastronomía durante la pandemia, aunque abrieron el miércoles 13 de abril y enseguida cambiaron las reglas. "Trabajamos dos días y tuvimos que reacomodarnos", señaló.

"Estamos acomodando y entendiendo lo que va a pasar. Hay que ver qué pasa en el futuro porque la idea era que el local estuviese abierto todo el día, que puedas comprar un café, quesos y fiambres", explicó Romero, que eligió los vinos para su restaurante y la cantina con precios "un 10 a 20% más que en la vinoteca", por si alguien quiere tentarse con una botella.

"Las dos cartas de vinos son dinámicas, que para mí es donde va el vino. Es decir que van rotando en base a las cosechas. Si me gustó, lo pongo en la carta. Es más personal que otra cosa, laburamos con productores chicos porque siento que me representan más a mí", comentó el sommelier.

"En F5 Cantina en un par de semanas vamos a ofrecer cuartinos, que es un cuarto de la botella de vino. Viene como en unos decanters muy chiquitos, de dos copas", o sea, una presentación "que tiene que ver con la cantina".

"Desgraciadamente en la gastronomía se fue perdiendo la calidad en las cosas muy clásicas, y lo que nosotros hacemos es buscar materia prima extremadamente cuidada y aplicarle técnica como se debe. Es el concepto de lo que hago toda la vida", señaló Rodrigo Sierio hace una semana, antes de abrir su local, y en esa filosofía coincidió con Seubert.

"Los hermanos Sierio y Gonzalo eran clientes de la panadería. Siempre venían, siempre hubo buena onda y un día nos sentamos a tomar un café y dijimos 'che, nuestras propuestas están re buenas. Nosotros queremos hacer una cantina y ustedes también'. Nos sentamos dos o tres veces y sucedió", contó el panadero.

En la nueva sinergia, señaló el creador de las F, cada personalidad encontró su espacio y se toman "decisiones más democráticas, porque también aprendés mucho de personas que hace un montón que están en el rubro y hay un feedback de ideas que entre ambos equipos nos nutrimos, lo mas lindo es conocer gente".

"Emprender en este momento te llena de incertidumbre, pero tenemos la energía para que esto siga adelante. Sabíamos en lo que nos metíamos, emprender en el momento en que estamos todos. Pero no lo tomamos como una carga, decimos que tenemos que pasar por esto como toda la comunidad gastronómica", convino.

Como eco se escuchan las palabras de Sieiro: "es un riesgo, pero la pandemia va a terminar en algún momento y hay que ir para adelante".

Dejá tu comentario