Habló otro socio de los jóvenes asesinados y dijo que no estuvo con ellos antes del crimen

Sociedad

* José Luis Salerno tenía una farmacia con una de las víctimas, Damián Ferrón.
* Asegura que nunca se reunió con los jóvenes asesinados y con narcos mexicanos.

Télam
Por Télam

José Luis Salerno, socio de Damián Ferrón, una de las víctimas del triple crimen de General Rodríguez, dijo que no se reunió con los empresarios y un mexicano previamente a que desaparecieran y que la farmacia de su familia no comercializa efedrina ni tuvo nada que ver con los homicidios.



"Nunca estuve en una reunión con las víctimas y un mexicano", dijo ayer el farmacéutico José Luis Salerno, quien ya declaró tres veces como testigo en la causa a cargo de la fiscal de Instrucción porteña Ana Yacobucci.



"En una ocasión yo estaba por irme afuera y tenía que dejarle unas directivas a Ferrón para que vea a unos proveedores. El me indicó el lugar en donde estaba; cuando llegué estaba reunido con tres personas que me las presentó simplemente. Entonces me aparté del grupo para darles las directivas a Ferrón y luego me retiré", recordó Salerno en declaraciones a TN.



"No puedo precisar si se trataba de algún mexicano o algo por el estilo. Sí una de las personas que estaba reunida era (Leopoldo) Bina", indicó el hombre, quien, además, admitió que había conocido a otra de las víctimas, Sebastián Forza, dos meses antes del triple crimen, como un proveedor y a través de Ferrón.



Salerno dijo desconocer cuál es la razón de las versiones que indican que sí estuvo reunido con al menos dos de las víctimas el 7 de agosto pasado, cuando desaparecieron Forza, Ferrón y Bina.



"Mi relación con Damián siempre fue buena; con los familiares era una relación asidua y cordial. A mí lo único que me interesa es que se sepa la verdad. Que se sepa por qué a un amigo de tantos años le pasó lo que le pasó", sostuvo. 



Salerno explicó que él maneja una farmacia "familiar". "Mi padre, quien era el que lo conducía (al negocio) falleció en el '87; después siguió mi madre y ahora mi señora y yo. Y siempre se distinguió por ser una farmacia que nunca tuvo problemas legales", dijo.



"Damián sabía perfectamente todo esto y jamás me hubiera propuesto un negocio ilícito. Además, nuestra farmacia no estaba inscripta para vender ese tipo de sustancia (por la efedrina) por lo que nunca la comercializamos", dijo.



Consultado sobre si tiene miedo de que le pase algo a raíz de su relación con Ferrón, el hombre dijo que en un primer momento sintió "el miedo lógico de una persona conocida de una de las víctimas de hace 27 años, amiga, que compartía momentos laborales, que estaban mucho tiempo juntos durante el día".



"Miedo de no saber en qué estuvo, en qué lo metieron y en qué pude haber estado yo a través de él. Pero hoy, en ese sentido me siento tranquilo y de hecho estoy aclarando todos estos hechos", explicó.
Salerno concluyó: "La farmacia de mi familia no tiene absolutamente nada que ver con todo esto"

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