Hace 10 años, Don Orione era declarado santo

Sociedad

Por Federico Wals Su mensaje es una invitación a mirar la realidad para transformarla desde la caridad. "Vivo o muerto volveré" había dicho unos años antes de morir. Desde el 2000 su corazón se conserva en Claypole.

Un 16 de mayo pero de 2004, el entonces Papa Juan Pablo II declaró santo de la Iglesia Católica a Don Luis Orione, sacerdote italiano que había nacido un 23 de junio de 1872 en Pontecurone, al norte de Italia. En su adolescencia conoce a Don Bosco y a los 23 ya es ordenado sacerdote.

Popularmente conocido como Don Orione, él supo descubrir a Jesús en el más pobre y desamparado. Así, para poder realizar esta misión tan evangélica y testimonial, fundó la Pequeña Obra de la Divina Providencia para que religiosos y laicos, unidos en un mismo camino, marcharan a la cabeza de los tiempos, en pos de transformar el mundo hacia una sociedad más humana. Pudo encender, en medio de situaciones históricas desafiantes, el fuego de la caridad, en efecto, su entrega incondicional lo convirtió en signo de una humanidad nueva.

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Presente en mas de 30 países, la Pequeña Obra de la Divina Providencia tiene en Argentina 16 hogares en los que residen mas de 1500 personas; 28 escuelas con 21.000 alumnos y 300 religiosos que junto a 9.000 profesionales y voluntarios llevan adelante los diferentes centros de asistencia y educación. El de Claypole es el Cottolengo mas grande del continente con 50 hectáreas, 400 empleados y 400 residentes.

"En la Argentina he hallado para siempre mi segunda patria, y Dios mediante, volveré a ella vivo o muerto pues quiero que mis cenizas descansen en el Pequeño Cottolengo Argentino de Claypole" dijo el 30 de julio de 1937. Y así fue: el 29 de agosto del 2000 la reliquia de su corazón llegó a la Argentina desde el Santuario de Nuestra Señora de la Guardia de Tortona acompañado por 400 jóvenes argentinos.

Hoy la Obra de Don Orione pone su mayor esfuerzo en hacer de cada una de sus comunidades y obras, auténticos "faros de civilización", sobre todo entre los más pobres. Todos y cada uno de ellos son la expresión viva y comunitaria de este carisma que Dios confió a Don Orione para ir a los últimos en nombre de la Iglesia.

¿Quién fue Luis Orione?

Don Orione fue un sacerdote que dedicó su vida entera a amar y servir a Dios en los humildes, en los más pobres y desposeídos. "Sólo la caridad salvará al mundo" fue la convicción que marcó su vida; una caridad necesaria y urgente para "llenar los surcos que el odio y el egoísmo han abierto en la tierra". Esta certeza lo llevó a fundar la Pequeña Obra de la Divina Providencia (1903), congregación que se extendió en su Italia natal y en tierras de misión, entre ellas Argentina, que visitó por primera vez entre 1921 y 1922.

En 1934 regresó a nuestro país donde durante tres años desarrolló una incansable tarea apostólica y social, fundando el Pequeño Cottolengo Argentino en Claypole. El cariño recíproco entre el pueblo argentino y Don Orione se expresaba en innumerables gestos de bondad y solidaridad que él mismo se encargaba de traducir en obras para los niños, los jóvenes y los más débiles de nuestra patria.

"Tenemos que ser santos, pero no tales que nuestra santidad pertenezca sólo al culto de los fieles o quede sólo en la Iglesia, sino que trascienda y proyecte sobre la sociedad tanto esplendor de luz, tanta vida de amor a Dios y a los hombres que más que ser santos de la Iglesia seamos santos del pueblo y de la salvación social", decía Don Orione.



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