La influencer libertaria Marilú, que se burlaba de despedidos, denunció ser víctima de una estafa inmobiliaria

Sociedad

La joven compartió su frustración tras perder una suma de dinero mediante una transferencia que resultó ser un fraude, y fue viral por los comentarios.

La creadora de contenido Marilú, reconocida por su activa militancia a favor del gobierno de Javier Milei, reveló este domingo a través de sus redes sociales que fue víctima de un engaño al intentar concretar un alquiler, y tras compartir los chats, se volvió viral.

El descargo se produjo en su cuenta de X (antes Twitter), donde la influencer suele generar contenido de fuerte impacto político. En esta oportunidad, el tono fue de vulnerabilidad y autocrítica.

"Fui víctima de una estafa inmobiliaria y ahora me siento una pelotuda", escribió Marilú para acompañar una serie de capturas de pantalla que documentan el engaño.

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En las imágenes publicadas, se observa una conversación con un contacto que, tras recibir la transferencia por el presunto alquiler, procedió a borrar todos los mensajes enviados, una maniobra clásica de los estafadores para eliminar evidencia.

Ante la desesperación por recuperar los fondos, Marilú mostró también un chat con el soporte técnico de Mercado Pago. Sin embargo, la respuesta del bot de la plataforma fue tajante: al tratarse de una transferencia voluntaria realizada por el usuario, el sistema no permite la anulación del pago ni la recuperación del dinero, dejando a la influencer sin opciones legales inmediatas dentro de la aplicación.

Un perfil marcado por la polémica

La fama de Marilú en el ecosistema digital libertario se consolidó a través de videos donde cuestionaba duramente a la oposición. No obstante, su momento de mayor exposición —y controversia— ocurrió cuando se filmó en la puerta de una de las oficinas de la AFIP para burlarse de los despidos masivos en el organismo.

Aquel episodio fue duramente repudiado por diversos sectores, dado que en una de las sedes mencionadas por el ajuste estatal, un joven trabajador había intentado quitarse la vida, lo que generó un fuerte debate sobre los límites del humor político y la empatía en las redes sociales.

Este domingo, la influencer se convirtió nuevamente en tendencia, aunque esta vez por haber quedado en el lugar de víctima ante la inseguridad digital en el mercado inmobiliario, un problema creciente que no distingue afinidades políticas.

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