La queja de un emprendedor por la crisis económica: "Esto había que vivirlo para llegar a donde queríamos"

Sociedad

En tiempos de crisis afloran las filosofías para combatir la incertidumbre, sobre todo en el rubro de la gastronomía, donde el consumo se desplomó.

Mayo fue un mes difícil para los cafés de especialidad y junio se perfila similar. Por la crisis económica cerraron decenas de ese tipo de negocios en todo el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), y algunos emprendedores se preguntan cosas como "¿Qué mie... estoy haciendo mal?".

Eso le pasó a Matías Asato cuando le tocó abrir su café, Cream, después de haber tenido una jornada particularmente desoladora.

"Ayer tuvimos el peor día en dos años desde que abrimos Cream: tres ventas, y la verdad que cuando cerré el local me quedé pensando: '¿qué mie... estoy haciendo mal?'", expresó el emprendedor con una honestidad implacable en un video de Instragam en el mismísimo perfil de su compañía.

"Porque en Instagram aparece sólo lo lindo, el cafecito con el latte arte, el las cookies, el local lleno. Pero atrás de todo eso también hay días así, donde no entra nadie, donde dudas un poco de todo y donde seguir motivado cuesta bastante más", señaló.

emprendendor

"Pero bueno, supongo que también es parte de tener un proyecto propio. Así que hoy toca volver a abrir, acomodar todo, hacer café y seguir probando cosas para que más gente conozca Cream", convino Asato desde el local en Ramos Mejía, que también mtiene una sucursal en Villa Devoto.

Este no es el primer emprendimiento de Asato en gastronomía pero quizás sí sea el primero que le toca desarrollar durante una crisis económica generalizada que dinamitó el poder adquisitivo del público al punto tal de convertir una taza de café con medialunas en un lujo esporádico.

"Ojalá dentro de un tiempo mire este video y entienda que esto había que vivirlo para llegar a donde queríamos", expresó el emprendedor, quien recibió desde comentarios políticos hasta palabras de aliento.

"Te mando fuerzas y ojalá pase pronto la recesión en la que están tantos locales gastro. No le afloje amigo", comentó un seguidor, a lo que alguien más señaló que "a veces es así" el negocio, y que "después de la tormenta sale el sol".

Con un poco de suerte, buen instinto y perseverancia, quizás el sol encuentre la persiana levantada y las mesitas en la vereda.

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