Los testigos del ataque tendrán insomnio y pesadillas

Sociedad

* Son algunas de las consecuencias que sufrirán quienes presenciaron la masacre en en el colegio secundario de Ohio.
* Algunos no podrán superar ese trauma y deberán cambiarse de casa de estudios.
* Entrevista con un especialista en crisis que explica las probables reacciones de estas personas.

En abril pasado, un estudiante de la Universidad de Virginia Tech asesinó a 31 personas y dejó decenas de heridos antes de suicidarse. En aquel momento, minutouno.com consultó con especialistas sobre las secuelas que padecerían quienes fueron estigos o protagonistas de la masacre.


 


Ahora, con el ataque en el colegio secundario de Ohio, se puede afirmar que cuando esa casa de estudios retome sus actividades normales, muchos jóvenes, docentes y personal que trabaja en ese lugar, podrán padecer el estrés postraumático por haber presenciado ese tremendo hecho. Insomnio,  pasadillas, amnesia e irritabilidad son algunas de las consecuencias que podrán sufrir los sobrevivientes de la tragedia.



Por las características del suceso, estos hechos conmocionan a toda esa comunidad educativa que no le pudo brindar seguridad a sus alumnos y demás empleados cuando un espacio confortable se transformó en segundos en un lugar de guerra y sangre donde la muerte irrumpió de golpe.


 


Nerviosismo, agresividad y recuerdos angustiantes



Para Pablo Wizemberg, psiquiatra y especialista en crisis, el primer paso para la contención profesional es discriminar entre los jóvenes que puedan realizar un duelo normal de la situación y estén en condiciones de reintegrarse a la vida universitaria, de aquellos que presenten el estrés postraumático.



El estrés postraumático podría producir en estos cosos un alto nivel de nerviosismo, agresividad, recuerdos angustiantes y repetitivos de la masacre que les impediriía hacer las cosas normales como asistir a clase.



Para el especialista, la primera intervención de los profesionales que traten con las víctimas de esta tragedia deberá ser a nivel individual y grupal para reunir a toda la escuela para intercambiar sensaciones sobre el tema.  Pero también destacó la importancia de las conversaciones con profesores y alumnos por separado para evaluar el grado de impacto del hecho.



“Estos chicos pueden llegar a padecer de insomnio y pasadillas y el llamado flashback donde se encuentran con la aparición de una foto de la situación pero con una carga angustiante intolerable que tal vez los paraliza”; explicó el psiquiatra.



También podrán sufrir de amnesia, irritabilidad, cefaleas, colitis, procesos alérgicos y un  estado de nerviosismo que puede alterarlos y que en muchas oportunidades los desconectan de lo que está pasando porque queda la mente en blanco, según las palabras de Wizemberg.



Como consecuencia de estos asesinatos a sangre fría puede ocurrir que muchos de estos jóvenes no deseen regresar a las universidades o colegios. Para el especialista en crisis puede haber dos formas de resolver esta situación.



“Pueden tener un miedo trabajable por los profesionales junto con las autoridades del colegio y la otra opción es cambiarse de universidad para evitar enfrentarse con el hecho que los traumatiza porque en algunos casos puede quedar muy frágil la estructura psicológica de estas personas”, explicó.

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