“Marco” Estrada González: crónica de una fuga anunciada

Sociedad

Mientras el narcosenderista Marco Antonio González Estrada ofrecía una entrevista periodística a través de los barrotes de su celda en el Paraguay, sus antiguos camaradas de la villa 1-11-14 se reunían el fìn de semana pasado en una casona del Bajo Flores, para delinear los pasos a seguir en el negocio del ingreso, distribución y venta de drogas en la Argentina.



Vale decir que la huida de Marco y su reciente detención no afectó en absoluto al tráfico de cocaína. Estas organizaciones delictivas sobreviven a las caídas (por muerte o detención) de sus ocasionales jefes, pues la variable que las hace operar en mayor o menor grado es la demanda de droga del mercado. Y la Argentina –principalmente Capital Federal, el suburbano bonaerense y las grandes ciudades del interior-, demanda narcóticos cada vez en cantidades mayores.



Vale decir que la huida de Marco y su reciente detención no afectó en absoluto al tráfico de cocaína.    


Del cónclave en el Bajo Flores no se conoce mucho, solo algunas versiones que señalan la posibilidad de que “Marco” se desligue en breve tiempo de su detención en el Paraguay. “O le crean una causa en Asunción para no extraditarlo, o le abren el camino a la fuga. No creo que lo terminen extraditando a la Argentina” le dijo a minutouno.com uno de los abogados que atiende a los narcosenderistas en el país.


 


Un reciente informe periodístico sostiene que a Marco le estarían preparando una causa en el estado de San Juan Nepomuceno por presunto lavado de dinero (televisores de plasma y otros enseres domésticos son las “pruebas” para acusarlo por ese delito).


 


En un país donde se encuentran establecidas legalmente fábricas de cigarrillos truchos y una ciudad importante como Pedro Juan Caballero es el centro del almacenamiento de mercadería a contrabandear, una causa por lavado de dinero suena –como mínimo- a una fantochada urdida para evitar la extradición, que no cree ni el más ingenuo de los mortales. Y ni nombrar lo que ocurre en Ciudad del Este con el contrabando y el lavado de dinero.


 


    “O le crean una causa en Asunción para no extraditarlo, o le abren el camino a la fuga. No creo que lo terminen extraditando a la Argentina” , le dijo a minutouno.com uno de los abogados de los narcosenderistas en el país.

Marco posee el elemento esencial para hacer que la justicia –por una u otra razón-, le abra las puertas de la celda antes de ser extraditado. Y lo que tiene Marco es lo mismo que lo que tenía el petiso de la canción de Ricky Maravilla: plata. Y mucha.

Los lugartenientes de Estrada González en la Argentina siguen con el negocio que encabezaba su jefe, pero todos conocen las reglas de este juego criminal: quien se aleja forzadamente de la estructura de poder de la banda, al tiempo pierde todos sus privilegios.


 


“Los jefes pasan y el negocio sigue”,  es el lema inconmensurable que define los códigos gerenciales del narcotráfico en toda América Latina. Por eso se presume que Marco hará todo lo posible para zafar de la prisión paraguaya cuanto antes y no ser extraditado a la Argentina. Y dinero para ello no le falta.

Curiosamente, tanto en el narcotráfico como en el negocio de los “barras bravas” de los principales clubes del fútbol argentinos y hasta en la política, los sistemas de lealtades son de una fragilidad superlativa.



El mejor aforismo para definir los códigos de fidelidad en estas tres actividades, lo ofreció la ex funcionaria telermanista Gabriela Cerruti ni bien su jefe fue vencido por Daniel Filmus en las elecciones por la gobernación de la ciudad de Buenos Aires, que al final se llevó Mauricio Macri.


 


La ex periodista, frente al irremediable traspié de Jorge Telerman, ofreció sus credenciales de borocotización al kircherismo y declaró: “La lealtad es una virtud solamente de los animales domésticos”.  Una pintura que define no solo a los políticos sino a los otros actores de escenarios tan distantes entre sí –como el narcotráfico y los “barras bravas”-, pero unidos inquebrantablemente por una misma ambición: dinero fácil y poder.


 


De allí que el futuro de Marco sea tan incierto, como insegura es su extradición a nuestro país.

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