Condenan a un presunto sicario por el crimen de un ex guerrillero colombiano
Jonathan Emmanuel Aristimuño, de 25 años, fue condenado a prisión perpetua por el asesinato del jefe de sicarios colombiano, Héctor Jairo Saldarriaga Perdomo, ocurrido en Retiro en 2012.
El crimen se cometió el 17 de abril de 2012 a las 18.30 en Marcelo T. de Alvear y Talcahuano, cuando el colombiano recibió cuatro disparos en la espalda y luego fue rematado de otros tres en la cabeza. Durante su huida, el asesino disparó, además, dos veces contra el sargento de la Policía Federal Elvio Rojas, que estaba de consigna y repelió el ataque, lo que obligó al sicario a escapar a pie y dejar abandonada la moto en la que había llegado. Además, el asesino tiró la pistola calibre 9 milímetros usada en el crimen debajo de un auto, pero pudo ser secuestrada porque el policía advirtió esta maniobra.
Durante el juicio oral, la declaración de Rojas fue clave, ya que reconoció a Aristimuño en un video de un banco que grabó la huida del sicario y en la sala de audiencias lo señaló como la persona a la que había perseguido varias cuadras hasta que se perdió entre la gente por la avenida Santa Fe.
Otra prueba contra el imputado es que en la escena del crimen se encontró abandonada una moto y en ella se halló una factura, a su nombre, de la concesionaria donde había sido comprada ocho días antes, en Avellaneda. Cuando los detectives fueron al lugar, figuraba el teléfono del comprador, que resultó ser Aristimuño. Ese teléfono fue analizado y se activó el día de la compra de la moto, dos días antes del crimen en la calle Montevideo -donde la victima visitaba a su abogado porque tenía intenciones de blanquear su identidad- y poco después del homicidio, en Callao al 900. Algunas llamadas entrantes eran realizadas desde la cárcel de Marcos Paz, donde se comprobó que estaba preso un hombre de apellido Estévez, primo del imputado y quien para la fiscal era "el nexo entre Aristimuño y los ciudadanos colombianos que lo contrataron para matar a Saldarriaga Perdomo".
Cuñarro pidió que se investigue si los "mandantes" del crimen están vinculados a Duque Salazar por sus últimos negocios en la Argentina o con el Loco Barrera Barrera debido al dinero con el que "Mojarra" se había quedado.
Por su parte, la defensora Blanco había solicitado la absolución de su cliente y ahora apelará el fallo que lo condenó.
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