Orígenes del movimiento de boys scouts

Sociedad

La creación de los chicos exploradores data de 1907 por iniciativa de un militar del Ejército inglés que se hallaba en África como parte de una campaña militar contra pueblos nativos. Por lo tanto, la creación de ese movimiento tuvo como fondo la furia colonialista de Gran Bretaña.

El término castellano escultismo deriva del vocablo inglés “scouting” y se refiere a la actividad que desarrollan los scouts o chicos exploradores. El movimiento siempre fue vinculado a la masonería.

El vocablo inglés “scout” se aplica militarmente a los efectivos encargados de adelantarse a la primera línea para investigar al enemigo. Es decir, se trata de un explorador, que era también era usado contra los nativos africanos por parte del imperio británico.

De ese origen deriva el nombre scouts usado para este movimiento juvenil desde aquel año. El militar se llamaba Robert Stephenson Smyth Baden-Powell, nació en Londres el  22 de febrero de 1857 y falleció el 8 de enero de 1941, en Kenya.

El movimiento comenzó siendo sólo masculino, pero en 1909 empezó a ganar importancia la participación femenina. En la actualidad está formado por mujeres y varones.

Históricamente se vinculó al escultismo con la masonería, afirmación que no ha podido ser comprobada ni refutada.

Pese a que la esposa de Baden Powell lo negó en su oportunidad, pueden identificarse diversas similitudes entre la masonería y los principios y costumbres del movimiento.

Además de la gran cantidad de similitudes, existen sospechas porque reconocidos masones tales como el duque de Connaught, el mercernario Cecil Rhodes (otro conocido inglés colonialista), fue estrecho colaborar del movimiento. Rodesia o Rhodesia fue el nombre dado durante el mandato británico a una amplia región conquistada por ese empresario pirata.



Otro masón y defensor de las andanzas imperialistas británicas fue un fiel colaborador del escultismo: el escritor Joseph Rudyard Kipling y premio Nobel de literatura en 1907.

Pese a tales coincidencias e insistentes acusaciones, no hay formas contundentes de probar el vínculo entre el escultismo y la masonería; así como es imposible desligarlos por completo.

Los símbolos e indumentarias

Los boys scouts utilizan una insignia circular morada, con una flor de lis en el centro rodeada de una cuerda unida en sus cabos por un nudo. La flor de lis es un antiguo símbolo con múltiples significados.

Fue insignia de los reyes franceses y también se usó muchas veces como indicador de la dirección Norte en los mapas y las brújulas antiguas. También es una reafirmación del Hemisferio Norte, según la visión de los creadores.

La línea que aparece en el pétalo central de la flor de lis, es la que señala el Norte en la brújula y representa el camino recto que debe seguir todo scout durante su vida, según las propias creencias del movimiento.

Los tres pétalos de la flor de lis representan en la parte superior los tres principios inmersos en la Promesa Scout: deberes para con Dios, la Patria y el Hogar. Es decir, el mismo lema que suelen utilizar las organizaciones fascistas, especialmente en la Argentina.

Cuando aquel militar inglés plantó la raíz del movimiento, escogió a veinte chicos de entre 12 y 17 años, organizándolos en cuatro patrullas denominadas "lobos", "toros", "chorlitos" y "cuervos", entregándoles, como distintivo, una cinta azul, verde, amarilla o roja respectivamente.

El itinerario general era levantarse temprano, practicar ejercicios físicos, cocinar, recorrer la naturaleza para observar animales y pájaros, hacer grandes juegos, levantar rústicas construcciones y aprender nudos y amarres.

En Argentina

En la Argentina el escultismo hace pie en 1909. Pero fue Francisco Perito Moreno (criticado por Osvaldo Bayer porque, según éste historiador argentino, discriminaba a las poblaciones indígenas de la Patagonia), que también le da impulso al movimiento a partir de 1911.

Se trataba de un país, la Argentina, que para esa época está plenamente incluido en la División Internacional del Trabajo que había diagramado unas décadas antes Inglaterra.

Los primeros campamentos del movimiento se hicieron en Morón y Claypole, provincia de Buenos Aires. La primera patrulla de la Argentina fue la organizada en Lomas de Zamora,  origen de la Agrupación “General Lavalle” de Banfield, siendo Arturo Penny, su iniciador.

En abril de ese mismo año arribó a la Argentina el propio Baden Powell, quien estaba de paso a su regreso de una visita a Chile. El militar inglés se alojó en el  aristocrático Jockey Club, el lugar en que se cocinaban las decisiones económicas de la época. La ideal del escultismo prendió primero en los colegios de la colectividad británica.

Fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/Baden-Powell


Cristaldo, Claudio, El scoutismo y la masonería, en Impulsobaires.com.


Hutin, Serge, Las sociedades secretas, Eudeba, BuenosAires,1961.  


 


 


 


 


 


 


 

Dejá tu comentario