Ya son ocho los adolescentes imputados por las amenazas en colegios de Córdoba

Sociedad

Lo comunicó este viernes el Ministerio Público Fiscal de Córdoba. Remarcaron que se investigan un total de 61 hechos en toda la provincia.

La Fiscalía Penal Juvenil del 4 turno de Córdoba elevó a ocho el número de adolescentes imputados por el delito de "amenaza agravada por anonimato" en el marco de la investigación que se realiza en torno a los mensajes con amenazas a escuelas.

Lo informó a través de un comunicado el Ministerio Público Fiscal, quien agregó que se trabaja sobre 61 hechos en la ciudad de Córdoba.

Según la justicia estos actos no son considerados “travesuras” para evitar exámenes, sino el delito de amenazas calificadas por el anonimato. Entre los imputados se encuentran ocho adolescentes de entre 16 y 18 años (penalmente responsables) y siete menores de 16 años, quienes, aunque no son punibles, quedaron bajo regímenes de resguardo.

La investigación busca determinar si existe una conexión organizada o si se trata de un fenómeno de “efecto contagio”. Las autoridades advirtieron que el costo de movilizar fuerzas policiales y la interrupción de clases tiene consecuencias legales severas, subrayando que el pánico generado en la comunidad educativa es un daño real y sancionable.

Por el momento, la totalidad de los casos registrados en esta investigación corresponden a la jurisdicción de la provincia de Córdoba.

Amenazas son por un desafío viral

En una entrevista, el ministro de Educación de Córdoba, Horacio Ferreyra, había informado a La Voz En Vivo que hasta el jueves 16 de abril, se habían registrado nueve amenazas de tiroteos con pintadas muy similares en baños de distintos colegios. “Se trataría de un desafío viral que está dando vueltas por TikTok”, dijo el funcionario basándose en el reporte de especialistas.

Ante la repetitividad de los casos, la Dirección General de Investigaciones Criminales llevó a cabo una serie de procedimientos en toda la provincia. Según fuentes oficiales, lo que se busca es determinar el origen de los mensajes y prevenir posibles incidentes en las instituciones afectadas.

El ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, a cargo de los operativos, brindó precisiones sobre el avance de la investigación en los colegios afectados. “Este fenómeno surgió después del hecho en San Cristóbal y se contagió a todo el país”, dijo. “Hubo una pista muy firme que siguió la fiscal y nos llevó a hacer un allanamiento”, explicó el ministro en horas de la mañana, mientras se desarrollaba el primer operativo policial en el que secuestraron el celular de un adolescente y otros elementos de prueba, como anotaciones.

“El chico estaría vinculado a la comunidad True Crime Community, que tiene fascinación por la violencia y la glorificación de los perpetradores”, adelantó Quinteros. Y alertó: “No estamos frente a la travesura de un adolescente, estamos ante la comisión de un hecho delictivo. Y como tal, vamos a actuar”.

“Los adolescentes se relacionan por WhatsApp y se comparten casos de violencia reales, desde accidentes de tránsito hasta cómo armar explosivos”, explicó Quinteros, haciendo hincapié en la importancia de que los padres estén atento al uso de las redes sociales de sus hijos.

El primer caso de pintadas con advertencias por supuestos tiroteos en las escuelas se registró el miércoles en la ciudad de La Falda, donde el Ipem 142 activó protocolos de emergencia. Un mensaje escrito en el baño de ese colegio advertía: “Mañana 15/4 tiroteo. No vengan”, lo que motivó el despliegue inmediato de fuerzas policiales y judiciales.

Armas y réplicas

En paralelo a la aparición de pintadas amenazantes en varios colegios, la Policía de Córdoba debió intervenir en varias oportunidades en los últimos días para retirar armas o réplicas de armas en distintos establecimientos educativos.

Según datos oficiales, en los últimos 14 días se secuestraron dos pistolas de aire comprimido, una picana y cuatro réplicas. En todos los casos, dichos elementos fueron llevados por alumnos dentro de sus mochilas. La mayoría de los casos se registraron en escuelas de la Capital.

El último caso sucedió ayer en un Ipem de Villa Allende, donde efectivos secuestraron una pistola de aire comprimido en la mochila de un estudiante. No tenía balines ni sistema de disparo. El propio alumno de 16 años se lo entregó a la directora luego de que fuera acusado por un compañero.

Días atrás, se había secuestrado una picana en un colegio secundario de barrio Alberdi, en Capital. Había sido llevada por un alumno. En otro hecho similar, en un colegio de barrio Congreso, durante un recreo, un alumno fue detectado con un arma blanca que entregó voluntariamente a las autoridades escolares. Y hubo otro caso, con una pistola de aire comprimido, en una escuela de Santa Rosa de Calamuchita.

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